Texto y contexto crítico es un espacio de ideas libres sobre la política nacional. Otros artículos del autor: http://bit.ly/jImbaquingo
Jorge R. Imbaquingo
Licenciado en Comunicación Social por la Universidad Central. Knight Fellow Stanford University 2012. Es periodista desde hace 23 años. Colabora con el Grupo EL COMERCIO desde el 2016 como Editor de Ciudad. Actualmente ocupa el cargo de Editor Político.

La puerta de atrás está a punto de abrirse

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Miércoles 19 de junio 2019

El Consejo de Participación Ciudadana y Control Social (Cpccs) nació con una mayoría de cuatro votos que le permitirá construir una agenda una vez que, por primera vez desde que fue instituido desde el 2008, fue elegido por voto popular. Las expectativas que hay por su labor son bastante altas.

Están claras dos funciones que tiene este ente de control. Por una parte, nombrar a las tres autoridades que el Consejo Transitorio no alcanzó a designar. Y segundo y más importante aún, lucha contra la corrupción.
Sin embargo, desde la posesión del nuevo Cpccs, su acción ha orientada a un enfrentamiento con el Consejo Transitorio. Es evidente que hay aversión de lado y lado.

Por una parte, dos ex consejeros del transitorio , Julio César Trujillo (+) y Pablo Dávila, conformaron una coalición de figuras políticas que promueven una consulta popular para desaparecer al Cpccs, porque a su juicio es innecesario y tiene las mismas funciones que otros organismos del Estado.
Por otro, los flamantes vocales de la mayoría del Cpccs dicen que no hay la información de lo que hicieron sus predecesores, y para corroborarlo llevaron a la prensa a un recorrido a las bodegas. El secretario del Consejo Transitorio le dijo a este Diario que no deberían buscar esos documentos en la bodega, sino en la biblioteca.

El presidente del Cpccs. José Tuárez, dijo a este Diario que no confía en nada de las decisiones del transitorio y luego invitó a los constitucionalistas para que estudien la posibilidad de algún resquicio jurídico para hacer a un lado el dictamen de la Corte Constitucional (CC) que blinda las actuaciones del Cpccs-t.

La única posibilidad para esquivar ese dictamen es que la CC sea defenestrada y que el nuevo ente cambie normativas para que todos los destituidos vuelvan por la puerta de atrás.

¿Cómo? Es difícil predecirlo, pero en política se puede tostar granizo, como decía Andrés F. Córdova. Ante esa posibilidad , en el Cpccs deberían mentalizarse más bien en ser adalides anticorrupción. Beneficiaría más al país.