Texto y contexto crítico

Texto y contexto crítico es un espacio de ideas libres sobre la política nacional. Otros artículos del autor: http://bit.ly/jImbaquingo

Jorge Imbaquingo

Jorge R. Imbaquingo

Licenciado en Comunicación Social por la Universidad Central. Knight Fellow Stanford University 2012. Es periodista desde hace 23 años. Colabora con el Grupo EL COMERCIO desde el 2016 como Editor de Ciudad. Actualmente ocupa el cargo de Editor Político.

Juicio político a Celi; ¡que se abra la caja de Pandora!

El excontralor subrogante Pablo Celi presentó, el pasado lunes, su renuncia al cargo en una vehemente carta presentada a Sofía Almeida, presidenta del Consejo de Participación Ciudadana y Control Social (Cpccs). El pasado 13 de abril fue detenido para las investigaciones del llamado caso Las Torres, en el que se indaga una posible red de delincuencia organizada en la que habría supuestos desvanecimientos de glosas (perjuicios por el manejo de dineros públicos). La renuncia conduce a dos escenarios paralelos.

El proceso judicial en primera instancia sigue su curso y, mediante pruebas presentadas por la Fiscalía, la Justicia determinará -de ser ciertos- los grados de participación de Celi y de otros 12 procesados. Eso también debe seguir su camino sin presiones externas, como las denunciadas por la Fiscal General. En este mismo espacio, la semana pasada, se aludió a que la renuncia de Celi permitiría mejorar su juzgamiento.

El otro escenario es el político, el mismo que tiene dos grandes dimensiones: quien le sucede a Celi en el cargo, un entramado jurídico macondiano; y las implicaciones de un juicio político en la Asamblea Nacional, que en 15 días empezará con las audiencias de cargos y descargos. En este punto es donde la carta de renuncia de Celi, con su tono vehemente, toma un rumbo especial.

“Esta renuncia a mi condición de Contralor -dice la carta de Celi- de ninguna manera se relaciona con el llamado a juicio político por parte de la Asamblea Nacional; por el contrario, un juicio político, al que solicito expresamente asistir de forma presencial, es no solamente el ámbito al que corresponde la naturaleza, básicamente política, de las acciones fraguadas en mi contra (…) tras varios meses de aislamiento arbitrariamente impuesto, que ha impedido que pueda acceder a réplica alguna”.

¿Es posible que alguien que guarda prisión preventiva, como Celi, pueda presentarse a la Asamblea en su interpelación? Sí. De hecho, en la Comisión de Fiscalización hay un consenso para que comparezca presencialmente. No sería la primera vez. Cuando se investigó el paro de octubre del 2019 en una comisión ocasional comparecieron Yoffre Poma y Virgilio Hernández, quienes guardaban prisión preventiva por ese mismo caso en la justicia común.

¿Qué promete el juicio político a Pablo Celi? Fuegos artificiales. Provocación entre acusadores y acusado… y viceversa. Aunque, quién sabe, también puede que brille la verdad. Es decir, que se conozca cómo se toman las decisiones para desvanecer una glosa para, al final, no recuperar los dineros del Estado; o que nos expliquen por qué no ponen las estadísticas de las glosas desvanecidas en la web de la Contraloría; quién recomendaba los desvanecimientos (¿legisladores, alcaldes, prefectos, presidentes?); quién cobraba por ellos; o cómo es que se dan tantas oportunidades para arreglar esas glosas, en el Departamento de Responsabilidades, en la Fiscalía, en los juicios penales… y por si no fuera poco, en el Tribunal Contencioso Administrativo. Sería liberador saber todo eso. ¡Que se abra la caja de Pandora!