Solo para empresas y emprendedores

Es una columna que analiza la situación y los desafíos de las empresas, las pymes y los emprendimientos en el contexto económico ecuatoriano e internacional. Otros artículos del autor: http://bit.ly/xBasantes Twitter: @XAVIERBAS

Xavier Basantes

Xavier Basantes

Lic. en Comunicación, U. Central. Posgrado en periodismo en U. Andina y diplomado en gestión empresarial del Tec de Monterrey. Periodista económico. Del 2009 - 2016, Editor de LÍDERES. Exeditor de El Comercio TV; ahora Macroeditor de Proyectos Multimedia.

Estrategias empresariales ante la pandemia

Conforme transcurren las semanas, desde que comenzaron los efectos económicos por la pandemia -a inicios del primer trimestre de este año-, las empresas aplican estrategias de sobrevivencia para mantener sus operaciones. Aunque en otros casos han cerrado o entrado en procesos de liquidación, con la inevitable pérdida de miles de empleos.

La nueva realidad ha llevado a que las compañías profundicen la investigación de sus mercados y hagan análisis quirúrgicos de sus desempeños financieros. Y las empresas ecuatorianas han apostado a iniciativas que les ha permitido sortear la crisis y generar divisas e ingresos, sobre todo en los productos no petroleros tradicionales.

El sector bananero, por ejemplo, recurrió a ventas spot, buscó mercados no tradicionales e impulsó campañas de consumo para mantener la operación. En el caso del camarón, la estrategia que permitió continuar con la producción fue reforzar rápidamente los procesos en el interior de fincas y empacadoras del crustáceo. El atún, en cambio, apostó por la promoción en línea. Debido a las restricciones de movilidad y la cancelación de ferias internacionales, esta opción de comercialización ha permitido a las empresas del sector llegar a clientes externos.

Si bien estas acciones han permitido mantener las operaciones, las previsiones de crecimiento en las exportaciones y en los volúmenes de producción son inferiores a las planeadas inicialmente, antes del covid-19.

En abril, en el momento más crítico que atravesó el país por el virus, un 70% de la industria nacional estuvo prácticamente paralizada y el 30% operaba con dificultades. En mayo esa realidad no varió significativamente y ahora, en junio, con una buena parte de sectores productivos, en proceso de reactivación con proyectos piloto, se esperan mejores resultados.

La reactivación sin duda será bastante compleja y en muchos casos tardará años. Lo importante es no bajar la guardia y buscar más estrategias. Las empresas pueden hacerlo, claro, siempre de la mano de su fuerza laboral.