Es una columna que analiza la situación y los desafíos de las empresas, las pymes y los emprendimientos en el contexto económico ecuatoriano e internacional. Otros artículos del autor: http://bit.ly/xBasantes Twitter: @XAVIERBAS
Xavier Basantes
Lic. en Comunicación, U. Central. Posgrado en periodismo en U. Andina y diplomado en gestión empresarial del Tec de Monterrey. Periodista económico. Del 2009 - 2016, Editor de LÍDERES. Exeditor de El Comercio TV; ahora Macroeditor de Proyectos Multimedia.

Nuevos principios de responsabilidad minera

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Sábado 14 de septiembre 2019

El Consejo Mundial del Oro se reunió en Londres esta semana y exhortó a sus miembros y asociados a que respetaran los nuevos principios de responsabilidad en la minería. Las empresas que adopten estas disposiciones se comprometen, entre otras cosas, a oponerse categóricamente a la corrupción, respetar los derechos humanos de los empleados y de las comunidades vulnerables por la incidencia de estas compañías y a garantizar la protección de los ecosistemas frágiles afectados por las actividades mineras.

Parecería que es algo lógico en el derrotero de esta industria, pero aún hay experiencias que demuestran que estos principios no se cumplen en algunos países en donde se ejecutan proyectos a gran escala.

Según las proyecciones del Consejo, la plena aplicación de estos principios podría concretarse en los próximos tres años. El objetivo es que las empresas en el mundo respeten los derechos humanos, eviten contribuir a los conflictos y propendan a un desarrollo sostenible y equitativo.

El mercado mundial cada vez demanda más minerales de proveedores que responden al cumplimiento de normas medioambientales y sociales estrictas. Para ello es indispensable que las legislaciones locales establezcan los parámetros en los cuales se cumplan esos principios. Así debe ser.

En el caso del Ecuador la legislación que rige al desarrollo de esa industria define las obligaciones (laborales, ambientales, sociales, industriales), que las actores de esta industria deben cumplir y sobre esa base han actuado tanto las autoridades como las empresas. De esta manera se planifican inversiones, por el lado de las compañías, y se calculan ingresos, por el lado del Estado, a través de las recaudaciones de impuestos y aportes de regalías.

La industria se puede desarrollar con responsabilidad social y ambiental, y eso lo debe hacer cumplir el Gobierno. Penoso resultaría si más allá del acatamiento de estos principios apegados a indicadores técnicos, las decisiones se toman desde el interés político.