Respirando Bienestar

Un espacio para hablar del bienestar que genera la práctica del ejercicio y la alimentación saludable en nuestro día a día. Aquí no hay espacio para solo el atún y la lechuga.

Paola Gavilanes

Paola Gavilanes

Licenciada en Comunicación Social por la U. Central del Ecuador. Colabora con Grupo EL COMERCIO desde el 2007. Trabajó en la sección Deportes, Tendencias y Construir. Ahora escribe sobre BIENESTAR. Deportista aficionada y amante de la comida hecha en casa.

Llorar, gritar y reír a carcajadas le hace bien a la salud mental

Cuando las obligaciones nos sobrepasan es necesario un descanso para recargar energías. Está bien dejar de entrenarse. Foto: Pexels

Cuando las obligaciones nos sobrepasan es necesario un descanso para recargar energías. Está bien dejar de entrenarse. Foto: Pexels

¿Que de dónde saco tantas fuerzas? La verdad es que no lo sé. Muchas personas quieren obtener una respuesta a esto: me levanto a las 06:00 y me acuesto cerca de las 23:30. Ese tiempo me alcanza con las justas para mantener mi casa en ‘orden’, para preparar el desayuno, luego el almuerzo y más tarde la cena.

Obviamente lo invierto en mi trabajo, en mis proyectos personales, en mi activación física (ahora solo tres veces a la semana y apenas 50 minutos) y claro, en mi ritual del Palo Santo. ¿Se acuerdan? Generalmente lo hago los lunes. ¿Adivinen cuánto tiempo me toma? Apenas 10 minutos y ahora mismo es miércoles 24 de marzo del 2021 y sigo sin ejecutarlo.

Volviendo a la pregunta, supongo que es esa energía invisible que poseemos los seres humanos -pero sobre todo las mujeres– la que nos ayuda a cumplir con todo los que nos proponemos (y con nuestras obligaciones) aun cuando resulte tan agotador.

Y no me estoy quejando. Escribo este blog simplemente para resaltar la labor de esas mujeres -ya llegará su turno caballeros- que ahora mismo envían reportes a sus jefes mientras distraen a sus guaguas con un programa de televisión o con un celular, o la de aquellas que trabajan en la madrugada para así dedicar tiempo a su familia en la mañana. Ya saben, la famosa teleeducación.

Yo tengo la ventaja de compartir mis días con un adolescente de 16 años. Él se vale por sí mismo y eso -aunque suene pesado- aliviana la carga. Pero sí, te frustras cuando te invita a ver una película en medio de todos esos quehaceres y dices: más tarde papito. Cuando lo vas a buscar él se alista para arrancar con sus clases de artes marciales. ¿Cómo hacíamos hasta antes de la pandemia? Sí, yo también me he sentido sobrepasada.

Cuando las obligaciones nos sobrepasan es necesario un descanso para recargar energías. Está bien dejar de entrenarse. Foto: Pexels

También escribo porque desahogarse es bueno para mantener una buena salud mental. Así que si ustedes queridos amigos y amigas quieren desahogarse escriban, griten, canten, lloren. Sí, lloren. Atravesamos una época marcada por la pandemia en la que nos repiten -amigos, familiares y hasta el locutor de la radio- que tenemos que ser fuertes, que el sistema inmunológico se debilita si estamos tristes. Yo personalmente creo que las defensas se reducen cuando contenemos todos esos sentimientos. A veces es necesario resetearse para poder continuar.

Hace poco leí los testimonios de tres mujeres que combinaban la maternidad con el trabajo y ¡qué duro! Las fuentes oficiales aseguran que tras la emergencia sanitaria el trabajo aumentó y que son las mujeres las que llevan la mayor carga.Así que si un día no quieren entrenar no pasa nada, los músculos -incluido el corazón– crecen y sanan con el descanso. Creo que esto último es lo que más me atormentaba. Antes de la pandemia entrenaba hasta dos horas y media, controlaba mejor mi alimentación, destinaba los fines de semana a mejorar tiempos en el parque o en un chaquiñán. En estos días entendí que hay etapas y que ahora pues serán tres días de bicicleta estática a la semana y nada más.

Y a pesar de que el tiempo vuela intentaré decir sí a la invitación de la película. Súper segura de que eso definitivamente elevará mi sistema inmunológico. 

¿También se han sentido sobrepasados durante esta pandemia?

Siempre los leo en [email protected]