Un espacio para hablar del bienestar que genera la práctica del ejercicio y la alimentación saludable en nuestro día a día. Aquí no hay espacio para solo el atún y la lechuga.
Paola Gavilanes
Licenciada en Comunicación Social por la U. Central del Ecuador. Colabora con Grupo EL COMERCIO desde el 2007. Trabajó en la sección Deportes, Tendencias y Construir. Ahora escribe sobre BIENESTAR. Deportista aficionada y amante de la comida hecha en casa.

Ni fajas ni tés, ¡ y peor pastillas!

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Miércoles 10 de junio 2020

El 3 de junio, después de 78 días de confinamiento social, Quito pasó del semáforo rojo al amarillo y desde ese momento llueven las ofertas de productos milagrosos para bajar de peso con el propósito de alcanzar un estilo de vida saludable.

En las diferentes redes sociales los promocionan con frases como estas: “chicas, les ofrezco este producto maravilloso para bajar de peso”, “recupera tu talla con estas fajas”, “nunca está mal una ayudita. Te ofrezco un quemador 100% natural. Llámame”.

Esos anuncios están acompañados por fotografías de mujeres, o muy exuberantes o muy delgadas, que en la mayoría de casos difieren de las personas que promocionan los productos. Las fajas, las pastillas y los geles corporales lideran ese listado mágico.

Si bajar de peso y adoptar un estilo de vida saludable fuera tan sencillo, el sobrepeso y obesidad no serían una preocupación para instituciones como la Organización Mundial de la Salud (OMS), que el año pasado publicó en su página web que: “La obesidad y el sobrepeso han alcanzado proporciones epidémicas en la región de las Américas, que ahora tiene la prevalencia más alta de todas las regiones de la OMS: 62% de los adultos tienen sobrepeso o son obesos. La epidemia no es ajena a los niños y adolescentes, ya que entre el 20 y el 25% están afectados por el sobrepeso o la obesidad”.

Alcanzar esos dos objetivos requiere de esfuerzo y paciencia. Las personas que recurren a dietas restrictivas o productos como las pastillas casi siempre recuperan el peso perdido y hasta lo duplican.

Sucede porque no adoptaron hábitos como el de ingerir agua durante el día, reducir el consumo de alimentos procesados y altos en azúcar, o comer en horarios establecidos. Mientras cumplen con el tratamiento socializado en redes sociales sufren y cuando lo terminan corren a la hueca más cercana para complacer desmedidamente a su paladar.

Los hábitos se aprenden con la guía de expertos en nutrición y duran toda la vida, poniendo de parte, claro está. Son ellos los encargados de establecer las cantidades de macro y micronutrientes que cada persona requiere, según su talla, peso y actividad física que realice. Ellos también le dirán con qué frecuencia puede darse un gustito para mantener el equilibrio.

Así que, si usted estaba a punto de adquirir un gel que cuesta USD 45, deténgase un momento y piense en el costo-beneficio. Actualmente, tras la llegada del virus al país, nutricionistas brindan asesoría y seguimiento a precios reducidos para estar en sintonía con la emergencia sanitaria.

¡Que tengan una linda semana, nos leemos pronto!

La reducción de medidas requiere de una guía especializada y del cumplimiento de hábitos saludables.Foto: PEXELS

La reducción de medidas requiere de una guía especializada y del cumplimiento de hábitos saludables.Foto: PEXELS