Persistencia retiniana

Textos breves sobre cine. Twitter: @andrescardenasm. Instagram: @andrescardenasmatute

Andrés Cárdenas Matute

Andrés Cárdenas Matute

Estudió periodismo en Ecuador y Chile. Ha escrito para periódicos y revistas de Ecuador, Colombia y España. Actualmente vive en Italia, en donde realiza estudios de doctorado sobre filosofía del cine.

A Quiet Place II (2021)

Quién nos mandó a subir tanto las expectativas. Es verdad que la segunda entrega de “A Quiet Place” empalma perfectamente con la primera: nos ofrece un flashback-prólogo a toda historia, explicándonos el origen de aquellos monstruos ciegos que atacan ante cualquier mínimo ruido, para después continuar el relato exactamente en donde nos habíamos quedado hace tres años, en la muerte del padre. El problema es que todo lo que nos gustó en aquella primera experiencia –la tensión del imprescindible silencio en medio de un thriller, la familia como refugio en medio del terror, el embarazo-parto como un evento necesariamente sonoro que empuja hacia el futuro o la búsqueda de comunicación humana– se desvanece por la falta de novedad característica de lo ya conocido. Y aquella pérdida no es compensada por John Krasinksi –director, guionista, actor y productor– con nuevas búsquedas dramáticas ni estéticas. Ningún personaje es interesante de manera nueva, ni siquiera el nuevo, interpretado por Cillian Murphy; además de que se repiten las mismas escenas de tensión, aunque esta vez más numerosas y, por eso mismo, menos efectivas. Esperemos que esta segunda parte sea solo un sereno paso hacia la tercera, ya anunciada, pero en otras manos: estará a cargo de Jeff Nichols, autor de grandes películas como Take Shelter (2011) o Mud (2012). Así que vuelven a subir las expectativas.