Análisis y visión del deporte. Empedernido con los ingresos y gastos en el fútbol, baloncesto, tenis...
Tito Rosales Cox
Periodista en medios desde 1989. En el Grupo El Comercio desde 1992. De todo un poco: estudios de Marketing, fútbol y deportista aficionado. Hoy es editor deportivo. @titorosalescox

La LigaPro y sus 
desatinos

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Lunes 11 de febrero 2019

Editor deportivo
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La LigaPro tiene cosas que corregir urgen­te­mente, de lo contrario parecerá un campeonato de fútbol similar a los anteriores.

La organización de la primera fecha fue un caos: faltó información básica; solo la administraron los clubes y se evitó que sea difundida.

¿Por qué? Es como si dirigentes de LigaPro y clubes hubiesen hecho un pacto de confidencialidad para que nadie se entere de las restricciones económicas -por la nueva regulación- y evitar así cuestionamientos a sus gestiones.

Horas antes de los partidos recién se conoció que no habían sido habilitados algunos futbolistas por diferentes motivos, lo que generó confusión.

Es indispensable transpa­rentar procesos, anunciar sin reparos que hubo futbolistas que no recibieron sus carnés de cancha porque sus clubes no justificaron cómo iban a financiar sus salarios. Es necesario impulsar una imagen diáfana, que proyecte el camino adecuado que requiere el fútbol del país. Ocultar información origina desconfianza: esa no es la senda.

La Liga tampoco puede imponer a los medios de comunicación (plataformas digitales, radiales e impresas) cómo operar. ­Sugerir cómo debe llamarse un campeonato por sus convenios comerciales, lo que debe informarse o fotografiarse en los estadios, es inadmisible, una exageración y hasta cierto punto, una censura. No solo hay que parecer, hay que ser. La LigaPro ha empezado mal.