Análisis y visión del deporte. Empedernido con los ingresos y gastos en el fútbol, baloncesto, tenis...
Tito Rosales Cox
Periodista en medios desde 1989. En el Grupo El Comercio desde 1992. De todo un poco: estudios de Marketing, fútbol y deportista aficionado. Hoy es editor deportivo. @titorosalescox

Barcelona administró mal su dinero

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Martes 25 de diciembre 2018

Editor deportivo
Twitter: @titorosalescox

Barcelona es la principal marca de fútbol ecuatoriano. Es el club que más dinero genera en el país, pero que ha sido mal administrado. De eso no hay duda.

USD 90,68 millones, entre el 2014 y 2017, generó en patrocinios, derechos de televisión por los partidos del campeonato y taquillas de local en su estadio. A eso hay que agregar otros USD 20 millones que estaban previstos en ingresos en la temporada que terminó. Esas cifras se sostienen en los informes que entregaron los directivos en las asambleas.

¿Por qué tiene un déficit millonario? Sus incorrectas administraciones del dinero, en la última década, reflejan un estilo vetusto, con un déficit incierto aún porque su actual presidente anunció una cifra sin presentar documentos. Sus dirigentes se jactan que han pagado USD 23 millones de deudas por irresponsabilidades de sus antecesores.

Es vital que ellos transparenten los ingresos y egresos que han tenido a través de estos años. Y que sus socios exijan los contratos de sus patrocinadores, sin importar el nombre de las firmas; también que promuevan auditorías y que después se hagan públicos sus resultados.

Barcelona ya no requiere de ayudas de ‘mecenas’. Eso quedó en el pasado. Es una marca que anualmente produce USD 20 millones y su dirigencia tiene que revisar si es necesario que una empresa reciba comisiones por acercarle patrocinadores.

El escenario del club torero es incierto para la próxima temporada. La legislación de la Liga Profesional (LigaPro) lo obliga a disminuir su presupuesto hasta que pueda cubrir las deudas de sus pasivos. Además, desde el otro año sus contrataciones estarán sujetas a sus ingresos reales porque el nuevo ente supervisará sus ingresos y egresos.