Es una columna que incluirá información sobre temas relacionados con seguridad y justicia. Otros artículos del autor: http://bit.ly/gTipanluisa Twitter: @ECtipanluisag
Geovanny Tipanluisa
Licenciado en Comunicación Social por la Universidad Central del Ecuador. Tiene 20 años de experiencia en periodismo. Colabora con el Grupo EL COMERCIO desde el 2003 y se ha desempeñado en diversos puestos desde entonces. Actualmente es Editor de Seguridad

Asaltos, muertes y miedo

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Martes 20 de agosto 2019

Los asaltos y los asesinatos terminaron por amedrentar a los vecinos. Así es. Los ataques violentos que se reportan a diario hicieron que en Quito, por ejemplo, ocho sectores se organizaran para enfrentar a las bandas. !Increíble¡

¿No hay confianza en la Policía? ¿No se cree en los operadores de justicia? El Estado está obligado a que se cumpla el mandado constitucional (art. 3.8), que garantiza una seguridad integral para sus habitantes.

En un ejercicio comparativo entre el primer semestre del 2018 y del 2019, el Ministerio de Gobierno reconoce un incremento del 9,40% de muertes violentas. De 521 casos pasaron a 570. Nueve de las 24 provincias están más afectadas: Carchi, El Oro, Guayas, Imbabura, Los Ríos, Manabí, Pichincha, Tungurahua y Cotopaxi.

Pese a las tareas que las Fuerzas Armadas ejecutan en contra del porte ilegal de armas, el 55,61% de los asesinatos se ejecutó con pistolas, revólveres o similares. En otro 30% se usaron cuchillos, navajas o machetes.

Otras cifras muestran cómo, de los seis delitos que el Gobierno evalúa frecuentemente, cuatro tienden a subir. En la lista aparecen los asaltos a personas y locales comerciales, robo de carros y de motocicletas.

La situación es complicada. Los acuerdos que el Gobierno firmó la semana pasada con los municipios de Quito y Guayaquil son importantes, pero requieren una actuación urgente. Hay que evitar que los ciudadanos opten por buscar soluciones por su cuenta.

El 2019 apenas comenzaba y en una comunidad de Ambato vecinos lincharon a una persona señalada por intentar robar una camioneta.

Cuatro meses después, en el centro de esa ciudad, otra persona estuvo a punto de perder la vida. La gente quería resolver dentro de un mercado el asalto a una mujer, que murió dos semanas después de haber recibido un disparo.

Por esos mismos días, una turba trató de ajusticiar a dos hombres, que fueron acusados de apuñalar a dos jóvenes, en el sur de Quito.

Hay que parar todo tipo de violencia. Las autoridades tienen que actuar rápido. Háganlo.