Lo que otros callan por temor o timidez, aquí se lo dice sin anestesia. Es comentarista de fútbol de EL COMERCIO.
Alejandro Ribadeneira
Licenciado en Comunicación Social por la Universidad Central. Es periodista desde 1994. Colabora con el Grupo El Comercio desde el 2000 y se ha desempeñado en diversos puestos desde entonces. Actualmente ocupa el cargo de Editor Vida Privada.

Las calificaciones de Liga luego del desastre ante Boca por la Copa

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Miércoles 21 de agosto 2019

Estas son las notas que merecen los jugadores de Liga de Quito, luego de caer 3-0 ante Boca, por los cuartos de final de la Libertadores:

Adrián Gabbarini, 4,/10
En realidad, no fue muy exigido pero de todos modos se lo vio muy vulnerable, quizás porque se pasaba reclamando a los centrales. Antes de los primeros diez minutos tapó un disparo de mérito, pero luego recibió el primer gol. Quizás estaba muy separado de los centrales cuando Ramón Wanchope Abila recibe la pelota, y por eso no pudo evitar el drible que lo vencieran a placer. Quedó petrificado en el magistral tiro libre de Reynoso. Achicó bien en el tercer gol, pero ahí estaba el 'Kunty', que le hizo el autogol. Con defensas así...

Antonio Valencia, 4/10
Fue el jugador más potente de Liga en la primera parte, acarreando la pelota por la derecha, desbordando y buscando un compañero para el centro. Lástima que sus colegas parecían que estaban en otra banda de frecuencia.

Luis Caicedo, -1/10
La broma de todos: El ‘Kunty’ estuvo tan desastroso, tan horroroso, que hizo que Abila parezca un buen delantero. Memes aparte, Caicedo mostró flojera en el bloqueo y siempre anticipó mal. Para colmo, fue responsable director del tercer gol, al perder la pelota y luego meterla de rebote en el arco de Gabbarini.

Carlos Rodríguez, 3/10
Tampoco tuvo una buena jornada, extraviado y nervioso. No logró entenderse con el ‘Kunty’ y fue parte del desastre de una Liga mal armada desde atrás.

El DT Pablo Repetto durante el partido de los cuartos de final entre Liga de Quito y Boca Juniors el miércoles 21 de agosto del 2019 en el estadio Rodrigo Paz Delgado. Foto: EL COMERCIO

El DT Pablo Repetto durante el partido de los cuartos de final entre Liga de Quito y Boca Juniors el miércoles 21 de agosto del 2019 . Foto: EL COMERCIO

Christian Cruz,2/10
¡Por amor de Dios, que alguien le dé unas vitaminas al pobre chico!

Anderson Julio, 3/10
De alguna manera se dio modos para jugar coordinado con Antonio Valencia, pero eso no bastó para crear algo de peligro. Luego, entró en desesperación, perdió claridad, y se contagió de la inutilidad general.

Édison Vega, 2/10
Hizo lo que pudo, tomando en cuenta que Orejuela fue un boquete por el cual se filtraban los pases del rival, así que tuvo mucho trabajo y eso le hizo perder de vista que su misión principal era recuperar y crear profundidad. No buscó a Aguirre ni a Julio, y luego tampoco a Borja Martínez.

Jefferson Orejuela, 0/10
Por cosas como las que hizo en este cotejo no lo llaman para la Tricolor: fracasó como 5, pues los argentinos lo superaron todo el tiempo y, para rematar, vio la roja por propinar un pisotón al llegar tarde a una pelota. Indefendible.

José Ayoví, 1/10
Su gran aporte fue mantener la ancestral tradición de que siempre debe haber un Ayoví en un equipo ecuatoriano.

Andrés Chicaiza, 1/10
Tuvo una maravillosa oportunidad para demostrar que debe ser titular y la desperdició. Le quitaron los balones y le costó pasar la pelota con acierto. Justamente uno de los balones que perdió generó la acción de la tarjeta roja para Orejuela.

Rodrigo Aguirre, 1/10
Lo suyo fue un mar de calamidades. Bien custodiado por el rival, pasó más tiempo en el suelo y se fue lesionado, entre lágrimas de impotencia.

Cristian Martínez Borja, 0/10
Entró a estorbar a Anderson Julio. Lo hizo muy bien.

Los demás, sin nota.


Pablo Repetto, 0/10
Antes que nada, creo que Repetto ha sido un entrenador muy importante para Liga. Pero en este cotejo, ¡todo lo hizo mal! Desde atrás, fue increíble que prefiriera a la dupla de Caicedo y Rodríguez como centrales, en lugar de apostar por Guerra-Ordóñez, de mejo presente. Luego, Liga salió con un solo delantero, una ventaja para el rival, que además de benefició de la mala labor de Vega y Orejuela, que no le dieron profundidad a Liga. Quizás Aníbal Chalá hubiera aportado más potencia que Cruz. El gran problema fue que Boca tocó y tocó, y Liga jamás fue dueño de la situación, jamás. Y con esto, Repetto quedó sin crédito ante sus detractores.