El guapo de la barra

Lo que otros callan por temor o timidez, aquí se lo dice sin anestesia. Es comentarista de fútbol de EL COMERCIO.

Alejandro Ribadeneira

Licenciado en Comunicación Social por la Universidad Central. Es periodista desde 1994. Colabora con el Grupo El Comercio desde el 2000 y se ha desempeñado en diversos puestos desde entonces. Actualmente ocupa el cargo de Editor Vida Privada.

Leonel Montoya y su legado para Liga y el país

Montoya fue campeón con la 'U' en 1974 y 1975. Foto: Archivo Histórico EL COMERCIO

Montoya fue campeón con la 'U' en 1974 y 1975. Foto: Archivo Histórico EL COMERCIO

Leonel Montoya Sánchez deja un legado enorme para el fútbol ecuatoriano y particularmente para Liga de Quito, aunque queda la impresión de que no ha gozado de todo el reconocimiento que merece. Recibió homenajes en el equipo de la Casona; pero para muchos amantes del fútbol, incluso para gente especializada, fue una sorpresa enterarse que Montoya, por ejemplo, fue el cuarto entrenador con más cotejos en la Serie A de la historia. O que fue el gestor de la mejor campaña internacional de El Nacional. O que fue consejero, casi confesor, de varios cracks de selección.

Hay muchos factores por lo que Montoya calzó en Liga a la perfección. Quizás el más importante fue el sesudo estudio de los rivales. Para obtener el bicampeonato setentero de la U, Montoya se propuso neutralizar al barcelonista ‘Chanfle’ Muñoz, que no pudo marcar un gol de tiro libre con su legendario efecto. Montoya dispuso una barrera para que el balón jamás inquietara al arquero, pero también ordenó una custodia en posta a Nelsinho, con un albo patrullando y otro agazapado. Polo Carrera era la estrella del equipo, pero el sistema no tenía ‘polodependencia’ porque Montoya cultivaba el ‘ánimo superior’ de la plantilla. Como el entrenador lo recordó para Revista Estadio luego de ganar el título de 1975, Liga no perdió ningún cotejo cuando Polo estuvo ausente. “A mí no me hablen de suerte”.

La trascendencia de Montoya va más allá de su gestión en el banquillo. Antes de dirigir a Liga ya había escrito un libro sobre este deporte y, con el tiempo, escribió cinco más. Ni Pep Guardiola ha escrito tanto. También se convirtió en asesor permanente de Liga para decidir si se contrataba o no a algún jugador. Su éxito abrió la puerta para la llegada de entrenadores colombianos a la Tricolor. Y fue un eterno y alegre conversador, no solo con la prensa, sino con todo aficionado que se le acercara.

Con su muerte, se ha ido una gran porción de la historia de Liga y del fútbol del país.

Montoya fue campeón con la ‘U’ en 1974 y 1975. Foto: Archivo Histórico EL COMERCIO