El guapo de la barra

Lo que otros callan por temor o timidez, aquí se lo dice sin anestesia. Es comentarista de fútbol de EL COMERCIO.

Alejandro Ribadeneira

Licenciado en Comunicación Social por la Universidad Central. Es periodista desde 1994. Colabora con el Grupo El Comercio desde el 2000 y se ha desempeñado en diversos puestos desde entonces. Actualmente ocupa el cargo de Editor Vida Privada.

¿Saritama triunfará en el Quito? Tres razones para pensar que sí y tres para opinar que no

Luis Fernando Saritama está de regreso en Deportivo Quito, el equipo que lo hizo famoso y lo consagró. Sin embargo, esta nueva etapa se antoja distinta y problemática. ¿Le ira bien? Analicemos:

Le irá bien: tres razones

1. El Quito lo necesita
​Primero definamos qué es “irle bien”. Por supuesto, no es ser campeón (eso ya sería milagroso en las actuales circunstancias) sino salvar al equipo del descenso y al menos colocarlo en la mitad de tabla. Por eso, Saritama tiene muchas opciones de encajar en un plantel muy liviano, cuyo actual capitán es un buen arquero pero que necesita la motivación que solo un referente puede transmitir. El ‘Sari’ es un líder, tiene voz; el equipo lo necesita. Por eso llega como capitán.

2. Es una gran persona y gran profesional
No vamos a llenarlo de elogios melosos. Pero Saritama siempre ha predicado con el ejemplo: paga sus impuestos con puntualidad suiza, es desprendido, no piensa exclusivamente en su bienestar, suma en el camerino… Siempre fue injusto que se lo acusara de preferir el dinero. Una persona de esas características siempre tiene mayores opciones de triunfar en la vida.

3. Es un jugador para la AKD
Se dice que hay jugadores que están diseñados para una sola camiseta. Parece que Saritama está hecho para el Quito (aunque fue campeón con Alianza Lima). Por eso, porque conoce perfectamente al club, porque lo quiere, puede adaptarse rápidamente al estilo de Tabaré Silva, e incluso ser su asesor más valioso. Un ‘ADN’ chulla innegable.

Le irá mal: tres razones

1. Llega sin ritmo
Su larga suplencia en Barcelona y no haber cumplido la pretemporada en ningún cuadro profesional pueden ser un problema muy serio para entrar en ritmo rápidamente. Sí, Saritama se cuida bastante; se entrenó en Liga y luego por su cuenta. Pero eso no basta.

2. Su equipo es un desastre
Hasta Lionel Messi necesita a sus compañeros para brillar, pero el cuadro chulla carece de la solidez necesaria para que un jugador fino como Saritama se exprese en su real dimensión. Quizás lo veamos más como 5 que como 10, aunque suena interesante que llegase a formar una dupla con Salas en los segundos 45 minutos, con el lojano lanzando balones para que el Mago saque sus trucos del sombrero. Pero el pronóstico general es reservado para un elemento que debe ponerse algo más que el equipo al hombro.

3. La espada de Damocles: la inestabilidad
Eso del dinero es un serio problema, pues la plantilla camina en la cornisa de la incertidumbre. Será responsabilidad de la dirigencia que se mantengan los acuerdos de pago. Y el juego de Saritama -y por ende su imagen- dependerá de que la relación del equipo con los dirigentes sea fluida. Nada peor que una bomba de tiempo cuando se piensa en no descender.