El guapo de la barra

Lo que otros callan por temor o timidez, aquí se lo dice sin anestesia. Es comentarista de fútbol de EL COMERCIO.

Alejandro Ribadeneira

Licenciado en Comunicación Social por la Universidad Central. Es periodista desde 1994. Colabora con el Grupo El Comercio desde el 2000 y se ha desempeñado en diversos puestos desde entonces. Actualmente ocupa el cargo de Editor Vida Privada.

¿Dónde está el técnico?

Jordi Cruyff dio su primera rueda de prensa como DT de la Tri, ayer en el edificio de la FEF, en Guayaquil. Foto: Enrique Pesantes / EL COMERCIO

Jordi Cruyff dio su primera rueda de prensa como DT de la Tri, ayer en el edificio de la FEF, en Guayaquil. Foto: Enrique Pesantes / EL COMERCIO

Comentarista,
@guapodelabarra

El flamante entrenador de una prestigiosa, aunque alicaída, selección nacional ha presentado su informe de labores de sus primeros días de labores al frente de tan importante equipo deportivo. ¿Qué ha hecho? Bueno, algo como esto, seguramente: “Mis primeros días al frente de la Selección han sido la hostia, tío. No pensé que dirigir un combinado nacional flipara tanto. Sentir el peso de una responsabilidad tan grande es otra cosa, casi como la de los Borbones. Me dijeron que debía irme a un Preolímpico en Colombia o a San Lorenzo, para hacer ‘scouting’. Pero eso es del pasado. Eso hacía un entrenador balcánico, ¡pero su país ya no existe! Cómo voy a aplicar métodos de países que ya no existen.

Yo aplico técnicas novedosas, tío. Vigilé al Preolímpico mediante Facebook, que es la hostia. Y el ‘scouting’ lo hice en España, o en Cataluña, para que no se enojen mis amigos catalanes, que de paso no pueden creer que exista otro club que se llame Barcelona, ¡y que a sus jugadores se les diga toreros! Fui a ver a Kike, que es un enorme jugador que brilla en la Masía. Cómo no verlo, si la ocasión la pintan calva (la ocasión, no la mía). Ese jugador vale más que todos los del Preolímpico.

Jordi Cruyff dio su primera rueda de prensa como DT de la Tri, ayer en el edificio de la FEF, en Guayaquil. Foto: Enrique Pesantes / EL COMERCIO

“Luego, para familiarizarme con la cultura local de mi nueva Selección, escuché a un grupo de los 80 y resultaba que cantaban ‘Por qué no ves si llueve en Tel Aviv’. Me dije: ¡curro, qué buena idea! Y me fui a Israel, donde hice ‘scouting’ en el consulado, en el Muro de los Lamentos y en las sinagogas. Es increíble la cantidad de judíos de mi nueva selección que te topas en esos lugares.

“Ahora estoy definiendo la primera convocatoria. Tío, qué molón. Ya le escribí una carta al que juega en Italia, para que regrese. También le escribí al defensa, a ese que lo echaron por haber contraído una Corona, pero sin virus, en un piso 17. Les dije que tenemos nuevo logo. Qué fácil es ser DT, tío”.