Lo que otros callan por temor o timidez, aquí se lo dice sin anestesia. Es comentarista de fútbol de EL COMERCIO.
Alejandro Ribadeneira
Licenciado en Comunicación Social por la Universidad Central. Es periodista desde 1994. Colabora con el Grupo El Comercio desde el 2000 y se ha desempeñado en diversos puestos desde entonces. Actualmente ocupa el cargo de Editor Vida Privada.

El 1x1 de Ecuador luego de la vergonzosa derrota ante Uruguay

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Domingo 16 de junio 2019

Alejandro Ribadeneira, Comentarista, @guapodelabarra

Estas son las calificaciones que merece Ecuador luego de la caída ante Uruguay por 4-0, en el terrible debut de la Tricolor en la Copa América.

Alexander Domínguez, 4/10
Hizo lo que pudo. Le sacó una pelota de gol a Cavani y luego tuvo reflejos felinos para tapar un taquito del mismo jugador. Pero no tuvo nada qué hacer en los goles, aunque en el tercero dudó si salía o se quedaba.

Beder Caicedo, 3/10
Es un misterio por qué lo ponen en lugar de Ramírez. Los uruguayos le ganaron las espaldas todo el cotejo. Es cómplice del gol de apertura de la Celeste, al fallar en el balón dividido. Tampoco cubrió a Luis Suárez en el córner del tercer tanto. En lugar de marcarlo, pacería que le iba a pedir un autógrafo. Lució mejor en el segundo tiempo.

Gabriel Achilier, 2/10
Qué desastre. Apenas empezó el cotejo falló tres veces al intentar despejar la pelota, incluida la jugada del gol de Lodeiro. No importa qué juego sea el de Ecuador, Achilier siempre estará involucrado en uno de los goles que le hagan a la Tricolor.

Arturo Mina, 1/10
No logró sintonizarse con Achilier, debido a los nervios. Cavani le hizo la chilena del segundo gol en sus barbas o, mejor dicho, en sus trenzas. Tampoco estuvo bien en el córner del tercer tanto. Pero también mostró entrega, y a ratos brusquedad, en todo el cotejo y logró cortar algunas jugadas ofensivas del rival. Pero ya sabemos que no basta con las intenciones: quiso rechazar una pelota y la metió en su arco, para el cuarto de Uruguay.

José Quintero, -1/10
Horrible. Desubicado. Inoperante. Grosero. Pudo jugar gratis desde el minuto 19, gracias a que el juez no vio el codazo a Lodeiro. Pero luego, Quintero persistió en su cavernícola conducta y el VAR hizo justicia. Lo curioso es que hasta los hinchas de Ecuador aplaudieron la roja.

Jefferson Orejuela, 2/10
Desde Brasil se anunció el descubrimiento de un nuevo agujero negro, pero se dieron cuenta que ese enorme boquete era Orejuela.

Jefferson Intriago, 1/10
Su trabajo principal es la contención, pero siempre llegó un segundo tarde en todas las jugadas. No controló la pelota y mucho menos la distribuyó hacia los ofensivos. Claro, la responsabilidad fue demasiada y quizás el esquema no era para su lucimiento.

Ángel Mena, sin nota
La embarrada de Quintero generó que Mena saliera antes de los 30 minutos. Mejor, pues se evitó ser parte de este derrumbe.

Ayrton Preciado, 2/10
Borrado totalmente durante el primer tiempo. No regresó para el segundo.

Antonio Valencia, 2/10
Desapercibido en el primer tiempo, fue superado ampliamente por los uruguayos que convirtieron su zona en una plataforma de lanzamiento de balones. Más lento que de costumbre, no pudo inyectar ni ánimo ni calidad a sus compañeros.

Enner Valencia, 2/10
No tuvo balones para generar peligro. Se murió de sed.

Pedro Velasco, 3/10
Le tocó entrar tras la roja del 'Choclo', pero no se ganó en seguridad. Al contrario, su costado continúo como una autopista sin peaje y en bajada.

Romario Ibarra, 2/10
Falló en su misión de tomar la pelota e iniciar las jugadas de ataque a ras de piso, básicamente porque apenas pudo llegar al balón.

Hernán Darío Gómez, 0/10
Todo lo hizo mal, aunque en esta ocasión quiso sorprender con un esquema ofensivo desde el inicio, con tres volantes, algo que los críticos de sus tácticas conservadoras reclamaban. Pero falló en la elección de los intérpretes, incluso traicionándose a sí mismo: Jhegson Méndez fue de lo mejor en casi todos los amistosos y empezó en la banca. Luego, sacrificó a Mena, creyendo que Antonio Valencia y Ayrton Preciado bastaban para sostener el sistema, pero fue un error. Para el segundo tiempo, parece que la consigna fue declararse derrotado y evitar más goles. De todos modos, el gran fiasco fue la conformación de la defensa y la zona de contención, incapaz de respetar esa norma tan básica de que no se pueden crear jugadas ofensivas si la zaga revienta la pelota. Uruguay demolió a Ecuador y lo hizo ver por debajo de las expectativas, que tampoco eran muchas.