El guapo de la barra

Lo que otros callan por temor o timidez, aquí se lo dice sin anestesia. Es comentarista de fútbol de EL COMERCIO.

Alejandro Ribadeneira

Licenciado en Comunicación Social por la Universidad Central. Es periodista desde 1994. Colabora con el Grupo El Comercio desde el 2000 y se ha desempeñado en diversos puestos desde entonces. Actualmente ocupa el cargo de Editor Vida Privada.

El rotundo fracaso del ‘Bolillo’ en Ecuador

Hasta ahora, el proceso de Hernán Darío Gómez ha sido un completo fracaso. No digo que se tiene que ir, pero hasta ahora no ha demostrado que es el piloto que la Tricolor necesita.

Vamos a enumerar las razones:

1. No tiene equipo.
Se ha pasado buscando una alineación titular y no la ha encontrado. Sin los jugadores claves, es imposible armar un estilo de juego, una idea o una meta. Para colmo, los jugadores más fijos, como Carlos Gruezo, no le responden.

2. Hay mucho malabarismo verbal.
‘Bolillo’ juega con la boca, pero solo ha conseguido inflamar los ánimos. Desde su célebre desprecio a la Copa América hasta su “a mí solo me contrataron para las eliminatorias”, pasando por sus ¿envidiosos? desdenes hacia Célico y Bauza, el entrenador es pura excusa, sin nada qué mostrar. O muy poquito.

3. Retroceso.
El esquema conservador que el entrenador insiste en aplicar donde quiera que vaya no le sienta al ecuatoriano, a menos que estemos hablando de la Selección de 1954, cuando todo era aguantar. Se supone que el biotipo del ecuatoriano es más adecuado para el fútbol moderno, que requiere de atletas antes que de artistas. Nunca sobra un gran artista en el equipo, por supuesto; pero esto es de ida y vuelta, de relevos, de potencia. Incluso para la defensa, hay que tener a los jugadores correctos.

4. No hubo meritocracia.
El entrenador se equivocó en los nombres para la Copa. Dejó en casa a un puñado de valores que estaban en mejor momento y prefirió otros que, o son suplentes, o llevaban un tiempo golpeados. Esto es grosero si se compara con el trabajo de la Sub 20, con un DT que recorrió el país en busca de los mejores.

5. Una colección de errores en Brasil.
La Tricolor empezó abajo en el marcador en los tres cotejos de la Copa. Nunca estuvo con la pizarra a favor. Las pelotas detenidas del rival eran cuchillos al corazón, una prueba de que no se prepararon las jugadas necesarias. Ecuador no le pudo ganar ni al equipo semi-B de Japón. Hubo indisciplina (o algo así) con un jugador y luego, tras eliminación,con un puñado de fiesteros. La presencia de gente extraña obligó a cambios en el hotel y se cuestiona éticamente el uso de cupos asignado a la Ecuafútbol.

No todo es culpa del ‘Bolillo’, pero sí tiene mucha responsabilidad.