Los datos no dice nada por sí solos. Deben convertirse en información.

Los más golpeados

COMPARTIR
valore
Descrición
Indignado 6
Triste 29
Indiferente 2
Sorprendido 0
Contento 7
Lunes 23 de marzo 2020

Los coletazos del freno económico provocado por la crisis sanitaria del coronavirus son especialmente duros para una economía como la ecuatoriana, aunque no todos los sectores están siendo golpeados por igual.

Una de las actividades más afectadas es la petrolera, debido a la drástica caída de los precios del crudo a niveles que no se veían desde hace casi dos décadas. El Estado estima que perderá unos USD 2 000 millones en ingresos, ya que las arcas fiscales dependen de ese recurso.

Las exportadoras de flores también afrontan una situación desesperada. Las ventas han caído y se desecha entre el 70 y 85% de la producción porque no hay compradores.

Las pequeñas y medianas empresas reportan que su actividad se redujo en un 95% en estos días, con excepción de las áreas de alimentos, salud y desinfectantes. El segmento genera un 60% del empleo en el país.

La actividad de alojamiento y restaurantes aporta unos USD 2 000 millones al año al Producto Interno Bruto y emplea a 128.000 personas, pero hoy está parada. Igual situación ocurre en las áreas de turismo, construcción y algunos servicios profesionales que también están paralizadas.

Las grandes empresas están obligadas a pagar los salarios durante el estado de excepción, pero en los emprendimientos pequeños, unipersonales o familiares simplemente los trabajadores se han quedado sin ingresos de un día para otro. En ese grupo están quienes se dedican al comercio al por menor de bienes y servicios, excepto tiendas de abarrotes y farmacias cuya actividad más bien se ha triplicado.

La emergencia dejó a miles sin empleo y amenaza con aumentar la pobreza. Está trastocando la estructura misma de la economía. Algunas actividades deberán empezar desde cero, otros tendrán que reinventarse para sobrevivir. Las políticas públicas deben centrarse en ayudar a acelerar esos cambios con reformas laborales y ayudas fiscales para proteger el empleo y a los más vulnerables.