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Menos trabajo, más violencia para la mujer

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Lunes 08 de marzo 2021

En la pandemia las mujeres no solo que perdieron su trabajo, sino que incluso se vieron forzadas a dejar de buscar uno nuevo debido a que asumieron la responsabilidad de cuidadoras de hijos y padres en el hogar.

Esta situación no solo que reforzó el rol de madres por sobre el de profesionales, lo cual evidencia una exacerbación de los problemas en materia de brechas de género que ya se arrastraban antes de la pandemia.

Pero más preocupante es el efecto que esta realidad tiene en el bienestar de la población femenina. La crisis sanitaria obligó a suspender las clases presenciales en centros educativos, por lo que más mujeres se vieron obligadas a dejar de trabajar y quedarse en casa. Para quienes sufren violencia en sus hogares, esto significa que estarán más tiempo junto a sus agresores. La Alianza para el Monitoreo y Mapeo de los Femicidios en Ecuador advierten que desde enero hasta el 3 de marzo del 2021 se han registrado 20 femicidios a escala nacional.

Estos hechos ocurrieron principalmente en Guayas, Manabí, Los Ríos, Azuay y Chimborazo. Según este organismo, el 45% de las víctimas correspondió a mujeres de entre 25 y 39 años. El Estado no ha podido dar una respuesta efectiva a este problema.

Desde el año pasado, el Gobierno trabaja en una reforma laboral que permita insertar a la mujer al mercado laboral para reducir las brechas de género y lograr un empoderamiento económico que le permita salir de los círculos de violencia. Pero las premuras por atender la crisis fiscal y el escenario electoral habían dilatado la presentación del proyecto.

El Gobierno espera, por fin, enviarlo en estos días a la Asamblea. Medidas como incentivos económicos para que las empresas incorporen a más mujeres a sus plantillas, igualar los salarios entre hombres y mujeres o permitir que los períodos de licencia para cuidado de los hijos recién nacidos sean compartidos deben ser debatidos y aprobados en la Asamblea. Los cambios deberían ser parte, de hecho, de la agenda de las asambleístas.