De taquito
A diferencia de otros años en este no seré tan cordial a la hora de despedirte, 2016. Te comportaste muy mal con niños, mujeres y millones de hombres en todo el mundo. Por eso te mereces un par de latigazos y un ¡ni se te ocurra volver!
Han pasado 11 días -sucedió el 8 de octubre- desde que Lucía, una joven argentina de 16 años, fue violada y empalada; y todavía tengo la 'piel de gallina', los 'pelos de punta', la boca abierta del asombro y un montón de reproches en la punta de la lengua que me gustaría recitarles a quienes terminaron con su vida. Soy una persona pacífica, pero esto no se los perdono.
Un niño es decapitado en manos de unos rebeldes sirios, una niña ecuatoriana de 13 años es asfixiada tras ser presa de un violador, una mujer india es ultrajada por cinco hombres, dos de ellos la forzaron hace tres años; un hombre mata a más de 80 personas en Francia… ¿Quieren saber más? No por favor.
Cuando era niña tomaba una cuchara de madera (a manera de micrófono), me colocaba detrás de un mueble y empezaba a narrar las noticias que seleccionaba de una revista de publicación mensual. Leía incluso la publicidad. Era divertido y fácil.
Independientemente de lo que suceda este domingo en Casa Blanca, Emelec ya tiene el título de campeón. Se lo adjudicó muchísimo antes de jugar la primera final con Liga de Quito, en donde, por cierto, sumó una victoria de 3-1.
Mucha gente habla del debut auspicioso de la Tri en el inicio de las eliminatorias, de que Liga de Quito sigue invencible en el torneo nacional, de que el Deportivo Quito ya está en la B… pero muy pocos se acuerdan de que a estas alturas del año ya se narraban las emociones de la Vuelta Ciclística al Ecuador, el encuentro de pedalistas nacionales e internacionales más importante del país.
Muchos lo sabemos: lo hemos escuchado o nos lo han contado, que ‘Al Baldi’ no le simpatizan los ciclistas, los atletas o aquellos que ‘alteren’ su cotidianidad.
Ni su nombre ni su foto aparecieron en las primeras planas de los diarios del país. Tampoco ocuparon un lugar estelar en las páginas electrónicas especializadas. El nombre de Gonzalo Calisto y su hazaña, en Francia, solo tuvieron eco en las redes sociales y entre esos amantes del deporte que entienden o imaginan lo que significa correr 170 kilómetros.
Si van a mi perfil leerán que ‘De taquito’ es un espacio creado para comentar de deporte, de eso que nos apasiona a muchos. Hoy, sin embargo, aprovecharé estas líneas para hablar de otra cosa. Hace poco, una persona que llegó a mi vida para alegrarme, darme paz... perdió a su papá. Unos días antes me había preguntado si quería conocerlo. Mi respuesta fue que aún no. Ya saben cómo es eso de conocer a la familia de tu novio. Sientes nervios, te tiemblan las piernas… Preferí posponer y él estuvo de acuerdo. Hoy, lamento profundamente no haber sido yo la que haya insistido en llegar a la casa de su papá para charlar o simplemente tomar una taza de café. Desde mucho antes de que mi novio me propusiera conocerlo, amigos míos me habían dicho que su padre era una persona correcta, justa, leal, hincha del fútbol… Su papá amaba a Liga. En casa guardaba recuerdos del plantel merengue y hasta en su carro tenía un distintivo de la ‘U’. Su amor por el deporte lo trasladó al segundo de sus tres hijos
El llamado a la Tricolor de los goleros Esteban Dreer (argentino-ecuatoriano) y de Librado Azcona (paraguayo-ecuatoriano), además del ecuatoriano Alexander Domínguez, no es más que una muestra de la realidad que viven los arqueros nacionales en nuestro país: un Adrián Bone que no despunta, un Máximo Banguera que finge desmayos…
A base de observación y con la ayuda de mis compañeros aprendí las reglas básicas del fútbol. En este oficio ya llevo siete años y sé perfectamente cuándo hay posición adelantada o cuando se debe cobrar una falta penal.
Pase lo que pase en la entrega del Balón de Oro, este 12 de enero, Cristiano Ronaldo debe sentirse tranquilo porque, de largo, es el mejor de la temporada 2014. Y es que para mí no cuentan solo los logros deportivos para que una persona sea la mejor.
Traté este tema en un borrador que lo había olvidado después de que un amigo lo leyera y me dijera que le faltaba sustento. Tenía razón, pero ahora (11 de diciembre), después de dos meses, lo retomo porque pienso que tengo cosas que contar del trabajo de aquellos deportistas que cumplen con retos que duran horas y hasta días. Hazañas que muchas veces no aparecen o se minimizan en los medios de comunicación por el show del fútbol, un negocio que está en todos lados y del que la gran mayoría habla o sabe alguna cosa: que si Messi, que si Ronaldo... Y creo que esa es la razón para que uno escuche comentarios de personas que parecen “más inteligentes”.
Al contrario de lo que muchas personas piensan, las mujeres no vamos a un entrenamiento o partido de fútbol solo para ver a un par de piernas bien definidas patear un balón. Tampoco para deleitar la vista con esos dorsos casi casi perfectos que poseen los futbolistas.