La columna se enfoca en alguno de los más importantes temas de la semana de impacto mundial y latinoamericano. Aspectos políticos y de coyuntura con fuentes de medios internacionales acreditadas. Otros artículos del autor: http://bit.ly/GnzloRuiz
Gonzalo Ruiz Álvarez
Gonzalo Ruiz Álvarez es Subdirector Adjunto de este Diario desde 2008. Ha sido articulista de opinión en EL COMERCIO desde 1991. Dirige el espacio de opinión matutino en Radio Quito y Platinum FM. Ha trabajado en radio y TV desde 1978.

El futuro incierto de Brasil con Bolsonaro

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Domingo 04 de noviembre 2018

Los extremos en disputa. Brasil eligió en segunda vuelta entre la extrema derecha y la extrema corrupción. Ganó la extrema derecha. En semejante encrucijada se podría decir que perdía el Brasil, de todos modos.

Jair Bolsonaro le sacó más de 10 millones de votos a Fernando Haddad. El Partido de los Trabajadores y su candidato lanzado sobre la jugada cuando fue descalificado Lula, que está condenado a 12 años de prisión por corrupto, pagaron una alta factura.

Es complejo imaginar el futuro en las manos de un extremo derechista, ex capitán del Ejército y que fue promocionado como un outsider pese a haber permanecido en un espacio sombrío en una curul parlamentaria donde solo brilló por sus exabruptos.

Radical, homofóbico, sin muestras de capacidad de diálogo y conciliación fue elegido por la mayoría, acaso desorientada por la montaña de casos de corrupción que agobiaron a Brasil en los tres períodos de mandato del Partido de los Trabajadores.

Luis Inácio Lula da Silva empezó bien y logró cifras admirables en su lucha contra la extrema pobreza. El sentido social de su vocación forjada en la tarea sindical le hacía proyectarse a tal punto de considerarlo un líder continental. Fue reelegido y empezaron los problemas, los escándalos del ‘mensalao’ y los pagos por debajo de la mesa hicieron mella pero no destronaron al PT. Luego de Lula ganó su ministra, Dilma Rousseff, pero el caso ‘lavajato’: las coimas millonarias de las grandes empresas constructoras la llevaron a un proceso de ‘impeachment’ que la defenestró. El PT se opacó y en el poder quedó el Presidente Temer salpicado de denuncias.

Con el péndulo llegó Bolsonaro, su campaña atípica le puso en segunda vuelta y el domingo pasado ganó con contundencia.

La declaración del Gobernador de Río de Janeiro, Wilson Witzel puede ser una premonición de tiempos difíciles: ‘Lo correcto es matar a los delincuentes que estén armados’.

Río, hermosa y violenta, puede ser el termómetro que refleje la fiebre que aqueja a Brasil.