La columna se enfoca en alguno de los más importantes temas de la semana de impacto mundial y latinoamericano. Aspectos políticos y de coyuntura con fuentes de medios internacionales acreditadas. Otros artículos del autor: http://bit.ly/GnzloRuiz
Gonzalo Ruiz Álvarez
Gonzalo Ruiz Álvarez es Subdirector Adjunto de este Diario desde 2008. Ha sido articulista de opinión en EL COMERCIO desde 1991. Dirige el espacio de opinión matutino en Radio Quito y Platinum FM. Ha trabajado en radio y TV desde 1978.

China: la boya que puede hundir a Maduro

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A falta de las confirmaciones oficiales el gigante asiático podría dar a Venezuela un nuevo crédito por USD 5 000 millones. Además le daría una gracia de seis meses. Todo estaría atado a los tratados de protección de inversiones de las empresas chinas, según BBC Mundo.

Tal vez no es algo nuevo ya que, como se sabe China es uno de los ‘aliados estratégicos’ de Venezuela. La relación del cobijo político de Cuba a Venezuela no es efectiva en materia económica más allá de los discursos. Luego de los hermanos Castro y derrumbado el precio del petróleo Venezuela ya no es sostén de la energía y economía cubana desde hace un tiempo, o al menos, no de la misma manera, como sucedía cuando Fidel Castro y Hugo Chávez estaban vivos.

El viaje de Maduro durará una semana. Muchos se preguntan si un mandatario puede dejar su país por tanto tiempo y en medio de semejante crisis. Si nos guiáramos por los discursos oficiales, una vez alcanzada la felicidad y completo el equipo con los asesores ‘Made in Revolución Ciudadana Ecuatoriana’, Maduro no hace mucha falta. Será acaso una semana con menos metidas de pata o lapsus linguae vergonzosos.

Lo de fondo es que no hay libertad, que hay represión, que los opositores no pueden ejercer sus derechos y lo más complicado es que no hay trabajo, producción suficiente de alimentos ni medicinas.

Si se concreta la nueva ayuda china esta será un avance más de la potencia en nuestro continente. No olvidemos los grandes préstamos a la Argentina de Cristina, la compra colosal de soya, la visita a Ecuador, que tiene grandes deudas -veamos si las renegocia- y con muchas empresas chinas operando en obras de dudosa calidad.

A Maduro, a quien ya no le quedan amigos y afronta el éxodo de sus compatriotas desesperados, la boya que le lance Xi Jinping puede comprometerlo más y acaso terminar de hundir a su país en la gran dependencia del siglo XXI: China, país con Partido Comunista y economía capitalista voraz.