Análisis internacional

La columna se enfoca en alguno de los más importantes temas de la semana de impacto mundial y latinoamericano. Aspectos políticos y de coyuntura con fuentes de medios internacionales acreditadas. Otros artículos del autor: http://bit.ly/GnzloRuiz

Gonzalo Ruiz

Gonzalo Ruiz Álvarez

Gonzalo Ruiz Álvarez es Subdirector Adjunto de este Diario desde 2008. Ha sido articulista de opinión en EL COMERCIO desde 1991. Dirige el espacio de opinión matutino en Radio Quito y Platinum FM. Ha trabajado en radio y TV desde 1978.

Reino Unido, en una isla rodeado de acantilados

El plazo fatal parece que llegará sin acuerdos previos. El 12 de abril el Reino Unido saldrá -analistas piensan que abruptamente- de la Unión Europea. Un par de días antes la Unión Europea pondrá en el tapete la delicada situación. Mientras en Inglaterra, podrían llegar elecciones anticipadas ante la impotencia de la Primera Ministra de alcanzar un acuerdo parlamentario razonable para provocar una salida ordenada.

Esta semana Theresa May puso el cargo a disposición del Parlamento con tal de obtener los votos para el proceso, pero no lo logró. Ella se ve cada vez más cerca a la puerta de salida del N°10 del Downing Street. Sus esfuerzos para convencer a la Cámara de los Comunes han fracasado ya tres veces.

En junio del 2016 la apuesta por el voto popular para seguir o salir de la Unión Europea no fue leída en la City con claridad. Lo que parecía una opción lógica de seguir en el acuerdo integracionista no tuvo apoyo y la periferia venció. Es una nueva demostración de que no siempre la voz de las urnas -vox populi voz Dei- arroja resultados razonables y que garantizan un mejor futuro.

Los pequeños productores campesinos ven en la globalización de la economía tremendos perjuicios a sus procesos productivos y una competencia que los deja fuera de combate. Pero en ese escenario de los intereses privados y particulares se estaban jugando el futuro de la pertenencia al gran escenario globalizado. De esa manera la fuerte economía británica hace tambalear en medio de las tormentas de los últimos años, una nave europea que siempre pareció ir con buen timón en medio de las aguas turbulentas.

Es verdad que muchos académicos y analistas hablan del fin del modelo globalizador pero una salida brusca del Reino Unido, como la planteada tiene consecuencias inmediatas.

De momento ya empezó a caer la libra esterlina, moneda fuerte. Los acuerdos comerciales deberán reformularse. Europa y Gran Bretaña se necesitan, el mapa cambiará y quizá no sea la mejor idea, pero vox populi,…