La columna se enfoca en alguno de los más importantes temas de la semana de impacto mundial y latinoamericano. Aspectos políticos y de coyuntura con fuentes de medios internacionales acreditadas. Otros artículos del autor: http://bit.ly/GnzloRuiz
Gonzalo Ruiz Álvarez
Gonzalo Ruiz Álvarez es Subdirector Adjunto de este Diario desde 2008. Ha sido articulista de opinión en EL COMERCIO desde 1991. Dirige el espacio de opinión matutino en Radio Quito y Platinum FM. Ha trabajado en radio y TV desde 1978.

Por unas elecciones limpias y libres en Bolivia

COMPARTIR
valore
Descrición
Indignado 4
Triste 0
Indiferente 0
Sorprendido 1
Contento 2
Domingo 17 de noviembre 2019

El estallido social y la fragmentación de la sociedad boliviana han tenido puntos críticos en las últimas semanas. Tras la renuncia de Evo Morales, su asilo en México y la toma del poder por parte de Jeanine Añez, la legisladora habilitada en la línea sucesoria tras la retahíla de renuncias de los dignatarios partidarios del Movimiento al Socialismo (MAS), no termina de sanear la situación.

La división se impone a palos y caen personas muertas. Los partidarios de Evo hablan de golpe de estado. Los demócratas no dejan de señalar las arbitrariedades del expresidente y su distorsión de las normas y la ley. Las elecciones estuvieron viciadas desde su inicio. La Constitución concebida por la mayoría del MAS prohibió una tercera reelección.

Evo Morales, en su capricho por perpetuarse en el poder, convocó una consulta y el pueblo mayoritariamente le dijo no a otra reelección. Entonces con la fuerza de su sistema de concentración de poder hizo que un alto tribunal que controlaba lo habilite por tratarse de un ‘derecho humano’ participar en elecciones.

En la noche de los comicios, un apagón de 20 horas convirtió la magra diferencia sobre su adversario, el ex presidente Carlos Mesa, en el número suficiente para ganar.

La OEA y la Unión Europea cuestionaron el proceso. La OEA lo revisó y determinó irregularidades; con el país ya incendiado el Presidente hizo la ‘graciosa concesión’ de aceptar repetir elecciones. Ya era tarde. Los militares le insinuaron que, en pro de la paz social, diera un paso al costado, Evo Morales renunció, lo mismo que Álvaro García y la cúpula afín de las cámaras legislativas. Jeanine Añez juramentó ante los militares. La mayoría del MAS nunca le dio quorum; promete elecciones.

Que sean libres y limpias. Quien forzó todo hacia el desenlace fatal fue el propio ex presidente. Lo apoyan Maduro, López Obrador, Díaz- Canel. Siria también dice que hay golpe. Todo está claro y la prioridad es pacificar Bolivia y remontar la senda democrática.