La nueva ley de pesca plantea otros desafíos

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Sábado 22 de febrero 2020

Con el voto unánime de la Asamblea, el Legislativo aprobó la Ley Orgánica de Desarrollo de la Acuicultura y Pesca. El Ecuador necesitaba con urgencia la nueva normativa, para que este sector incursione en mejores condiciones en el mercado mundial, sobre todo con la Unión Europea (UE). Precisamente fue la presión de este bloque y su ‘tarjeta amarilla’, lo que dio paso a la aprobación de la ley.

Ahora está en manos del Ejecutivo el texto y se espera su pronunciamiento en los próximos días. El objetivo es que esté en plena vigencia, con su respectiva reglamentación, en el primer semestre de este año.

La normativa establece el marco jurídico para el fomento y desarrollo en las fases de extracción, recolección, reproducción, cría, cultivo, procesamiento, almacenamiento, distribución, comercialización interna y externa, además de la explotación y uso racional de los recursos hidrobiológicos.

Una de las primeras acciones para ‘poner orden’ en el sector es la determinación del número de actores (acuicultores, pescadores artesanales e industriales, embarcaciones, etc.), mediante un censo, para determinar el alcance e implementación de la ley.

Además y algo importante de resaltar es la creación del Instituto Público de Investigación de Acuicultura y Pesca y del Fondo Nacional de Investigación, para financiar planes, programas y proyectos de investigación, ciencia, tecnología e innovación.

Y obviamente este es un tema clave por el futuro del sector. Al igual que otras industrias el tema de la innovación y la competitividad es fundamental para afianzar su participación en otros mercados y explotar racionalmente los recursos marinos. Solo las empresas vinculadas con la actividad pesquera suman 233 a escala nacional, de las cuales 189 corresponden a empresas que exportan pesca fresca y 44 exportan conservas de productos de la pesca.

Indudablemente, el desarrollo del sector acuícola y pesquero debe ir de la mano con una gestión sostenible de los océanos, alineada con los Objetivos de Desarrollo Sostenible.