Los artículos tratan sobre hecho noticiosos del ámbito de la economía, emprendimiento y la innovación. Otros artículos del autor: http://bit.ly/pMaldonado Twitter: @pedromal
Pedro Maldonado
Licenciado en Comunicación Social por la Universidad del Azuay. Es periodista desde el año 2000. Colabora con el Grupo EL COMERCIO desde el 2006. Empezó en la regional Cuenca. Hoy es Editor de la Revista Líderes.

Ya no cabe hablar de género en las empresas

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Viernes 16 de noviembre 2018

En los tiempos que corren la palabra género ha tomado rumbos insospechados. El debate, apasionado y vehemente en muchas veces, marcado por la corrección política en otras, ha escalado en medio de discusiones y ha llegado al ámbito empresarial.

Allí está pasando algo. Las empresas empiezan a tener una nueva mirada. Los ejecutivos, mujeres y hombres, piensan distinto y la palabra género empieza ser sustituida por conceptos más actuales como liderazgo o inclusión. Es una evolución que tenía que llegar más temprano que tarde.

Esta semana Quito acaba de ser la sede un encuentro de mujeres empresarias que se reunieron no para criticar ni para atacar a nadie. Estuvieron para contar sus historias, para mostrar sus ideas, para generar nuevos contactos. Se reunieron para confirmar su valor en el mundo de los negocios.

Ellas hablaron sobre el reto de decir lo que saben y no sentirse mal. Analizaron el empoderamiento y los múltiples efectos que esta práctica genera en la sociedad. Se proyectaron con optimismo hacia el futuro.

Todo esto lo hicieron con gusto y con evidente satisfacción a pesar de que las estadísticas señalan que aún son una minoría en cargos como gerencias o presidencias. No les importó reconocer que sus salarios son menores que los de los hombres. Tampoco se hicieron problema al recordar que la flexibilidad que requieren -para realizarse como mujeres, ejecutivas, esposas, madres, hijas- está recién empezando en el país.

Para quienes asistimos a este y a otros encuentros empresariales resulta esperanzador confirmar que las mujeres quieren competir en igualdad de condiciones y que están dispuestas (ya lo han estado desde hace mucho) a enfrentar retos y desafíos.

Por todo esto ya no cabe hablar de género en las empresas. Ahora es el momento de enfocarse en la preparación, en la capacidad, en el compromiso, en los resultados y en la equidad. Es tiempo de combinar experiencias y de conquistar nuevos objetivos.