Darío Villanueva, director de la Real Academia Española, durante la presentación del Libro de estilo de la lengua española, esta mañana en Madrid.

Darío Villanueva, director de la Real Academia Española, durante la presentación del Libro de estilo de la lengua española, esta mañana en Madrid. Foto: EFE

Martes 27 de noviembre 2018

#paraquecaches

La Real Academia Española no cede ante el lenguaje inclusivo

Redacción Afull y
Agencia EFE (I)

La Real Academia Española (RAE) ha decidido hacerle frente, otra vez, al lenguaje inclusivo. En su nueva publicación, presentada el pasado lunes 26 de noviembre de 2018, la institución incluye en el primer capítulo que son innecesarias las variables de doble género como “todos y todas”, “todxs”, “todes” o “tod@s”.

El género masculino "por ser el no marcado, puede abarcar el femenino en ciertos contextos", dice la publicación. Este pasaje, incluido en el primer capítulo del libro, es escrito por el director honorario de la RAE Víctor García de la Concha.

En julio de 2018, el director de la RAE Darío Villanueva aseguró que “el problema es confundir la gramática con el machismo”. En aquella época, el lingüista afirmó que “no habrá grandes novedades” en cuanto al tema del lenguaje inclusivo por parte de la RAE.

¿Se dice la jueza o la juez?, ¿Hay que poner punto detrás de un emoticón? Estas son algunas preguntas que la Real Academia Española responde en su primer Libro de Estilo, donde atiende a las dudas más frecuentes de los hispanohablantes y se dirige a los escritores digitales.

La Real Academia de la Lengua presentó su 'Libro de estilo de la lengua española según la norma panhispánica', editado por Espasa, un texto pensado para los escritores digitales en el que se abarcan desde las cuestiones gramaticales de género al uso de los emoticonos.

Un libro "enormemente útil" para el público en general, "no académico" como la gramática, la ortografía o el diccionario de la RAE sino un texto que reúne "píldoras de cuestiones gramaticales y ortográficas", señaló el coordinador de la obra y director honorario de la Academia, Víctor García de la Concha.

Un texto que, aseguró García de la Concha, no tiene que ver con los que rigen en las redacciones de diferentes medios de comunicación sino que se trata de servir "a la mejor forma de escribir y hablar" en los países hispanohablantes, abordando nuevos espacios como la ortotipografía, es decir, la ortografía de la escritura no manual.

Este libro de estilo, insistió el director honorario de la RAE, quiere responder a las dudas más frecuentas que se ponen de manifiesto en las más de 60 millones de consultas que recibe la Academia cada mes sobre el uso de una lengua que hablan más de 500 millones de personas.

Y para que estas personas puedan hablar y escribir "como un libro abierto y como los ángeles digitales" se ha realizado esta obra, señaló su coordinador, que explicó que se trata de señalar las normas que garanticen la comunicación.

Porque hoy en día "todos somos comunicadores", recalcó el académico, que destacó la necesidad de que la escritura digital respete las normas lingüísticas: "hay que escribir con fidelidad a la ortografía y a la gramática".

Por eso, el libro se ocupa fundamentalmente de las dudas y variaciones que se han producido en la gramática en los últimos años, seleccionando en cada uno de los campos los puntos que plantean dudas frecuentes.

También quiere hacer frente a la "relajación" de la expresión oral o entonación que se observa en las intervenciones públicas, de tal forma que establece unas lineas básicas de pronunciación para reconstruir la entonación del español, indica el libro de estilo.

En el campo de la ortotipografía, el libro de estilo analiza el uso de los emoticonos, neologismos, préstamos y extranjerismos y estudia el correcto uso de la lengua en el correo electrónico, las páginas web, el periodismo digital y los mensajes instantáneos.

En cuestiones gramaticales y a partir de las dudas más generales, establece las normas del uso del género, del singular y el plural o los diminutivos, así como los suscitados con las conjugaciones verbales o los laísmos y los leísmos, entre otras muchas.

En la escritura y la comunicación digital, el libro de estilo diferencia entre el uso coloquial de redes sociales y algunas aplicaciones del profesional, académico o periodístico.

Así, considera que a pesar del carácter espontáneo de algunas de estas comunicaciones lo acerca al lenguaje de una conversación, esto no implica que deba emplearse la lengua de una forma descuidada, de tal forma que el mensaje debe ser legible en todos los dispositivos, soportes y canales.