Martes 24 de abril 2018
23 de abril de 2018 19:00

#lacalle

Una alternativa para los plásticos desechables en los patios de comida

Valentín Díaz
Redactor (I)

En el mundo, de las 6,3 mil millones de toneladas de plástico que la humanidad ha fabricado desde la década de los 50, solo un 9% ha sido reciclado y un 12% incinerado. Todo el resto ha sido depositado en los ecosistemas naturales, incluyendo océanos.

Si pensamos en basura en general, solo el Distrito Metropolitano de Quito produce más de 2 000 metros cúbicos al día, asegura Andrea Garzón de Huella Verde. Con esto, en un mes, se llena el estadio Olímpico Atahualpa. El plástico representa alrededor de un 25% de estos desperdicios.

Los centros comerciales de la capital son puntos clave donde la utilización de plásticos de corta vida útil se lleva a cabo en masa. Pero existen alternativas. Huella Verde es un emprendimiento que se está probando en el patio de comidas del Paseo San Francisco, en Cumbayá, para afrontar este problema.

“La idea lleva bastantes años en mi cabeza. Nació del cargo de conciencia que yo tenía cada vez que iba a los patios de comida porque sé que este material no se recicla y que es una cantidad tremenda que no se degrada en mucho tiempo y contamina el agua, el suelo, el aire”, asegura Andrea Garzón.

¿Por qué los establecimientos de los patios de comidas no utilizan vajilla de cerámica? En parte, porque no tienen el suficiente espacio, personal ni tiempo para lavar platos. Pero ¿qué ocurriría si una empresa les diera el servicio de limpieza de platos reusables a todos los restaurantes? Es lo que ponen a prueba en Huella Verde.

Comenzó a funcionar en septiembre de 2017 ofreciendo sus servicios a dos restaurantes del patio de comidas de este centro comercial y, poco a poco, se fueron uniendo más. Actualmente, Huella Verde trabaja con ocho establecimientos. “La idea es después ir a algún patio de comidas más grande”, asegura Garzón.

Garzón explica la magnitud del impacto del uso de plásticos en los malls de la capital. “En este centro comercial estamos lavando un promedio de 1 300 platos y sets de cubiertos al día. Eso, en volumen, equivale a un poco más de seis metros cúbicos al día. Y este es un centro comercial pequeño. Si pensamos en otros más grandes, son por lo menos tres o cuatro veces más. En Quito, hay por lo menos 10 centros comerciales grandes: son 240 metros cúbicos al día”.

“El plástico no está hecho para ser usado y desechado tan rápidamente. Este material no es un problema cuando lo vas a tener mucho tiempo y no lo botas enseguida. Si te pones pensar en todos los recursos que se usan para fabricar un plato, se necesita 1000 veces más energía y 30 veces más agua que para lavar un plato. Luego tienes que transportarlo. Después se usa un ratito y nuevamente tienes que transportarlo y llevarlo al relleno sanitario; ahí se queda 500 000 años”, explica Garzón.

Pero el plástico no representa únicamente un problema para el medio ambiente y la biodiversidad del planeta, sino que también afecta directamente a la salud humana. “Este luego se divide en microplásticos y eso está entrando en la cadena alimenticia. Entonces cada vez más lo encontramos en la carne, en los peces y esto está entrando a nuestro organismo”.

Solange Yépez, estudiante de Comunicación Ambiental en la Universidad San Francisco, hizo pasantías en Huella Verde. Una vez finalizado su periodo de prácticas, la estudiante decidió continuar colaborando con este emprendimiento a modo de voluntaria. “Trabajando con Andrea me he dado cuenta de que este emprendimiento no se creó con el propósito de generar ingresos, el objetivo más importante era el evitar que se generen más desechos y hacer algo por cuidar el medio ambiente. He observado que el cambio es algo posible, solo es cuestión de tomar la decisión de realizarlo y ponerlo en práctica”, asegura.

Garzón comenta que la acogida de los clientes del centro comercial ha sido positiva frente a este emprendimiento. “Están felices porque no tiene nada que ver comerse una menestra con carne con cuchillo de plástico y en plato de poliestireno expandido que en un plato de cerámica con tenedor y cuchillo metálicos”, asegura.