Es una actividad en donde la mente y el cuerpo se fusionan para dar rienda suelta a la destreza.

Imagen referencial. El Parkour es una actividad en donde la mente y el cuerpo se fusionan para dar rienda suelta a la destreza. Foto: Pixabay

Jueves 05 de abril 2018

#paraquecaches

Los secretos del Parkour, la disciplina que desafía los límites 

Alana Gorski
Infobae - Red de Noticias Albavisión

¿Un Hombre Araña de carne y hueso? Tal vez sí, tal vez no. Trepar, correr, saltar y sortear todo tipo de obstáculos urbanos, eso es el Parkour. Esta disciplina que se centra en la capacidad física y motriz de una persona, que desarrolla de manera eficiente el desplazamiento útil y como finalidad del movimiento.

Su nombre proviene del francés parcour que significa "recorrido". El objetivo principal del traceur o practicante de Parkour es ir de un lugar al otro corriendo con un estilo libre, sutil y eficiente que se adapte al terreno en el cual se encuentra.

El freerunning (FR), o el arte del desplazamiento (ADD), permite que cada persona establezca límites con respecto a las metas que se fija de antemano, cuál es su compromiso y de qué forma decide tomar y eventualmente proyectar esta actividad, ya sea de manera amateur o profesional. Una vez que se decide el enfoque se elige el tipo de entrenamiento, el cual depende de ese objetivo.

Los movimientos deben ser libres y fluidos. Estos principios van en consonancia con el lema de esta disciplina: "Ser y Durar". Esto quiere decir que el traceur- persona que practica la actividad- no tiene que ponerse en peligro, sino que debe y tiene que superarse cada día, sin competir ni querer superar a los demás.

Un poco de historia y evolución

Toda comenzó a finales de los 80 en Francia, más precisamente en las afueras de París, en Lisses. Un grupo de jóvenes transformaron un entrenamiento basado en el Método Natural de George Hébert, usado por Raymond Belle como método de adiestramiento durante la guerra de Vietnam. Esta actividad dejó de lado esa arista cruda y se posicionó como una práctica más lúdica.

A este núcleo inicial conformado por Châu Belle-Dinh y David Belle se sumaron Williams Belle, Yann Hnautra, Guylain N'Guba Boyeke, Malik Diouf, Charles Perrière y Sébastien Foucan, entre otros. En conjunto, adaptaron y desarrollaron ese movimiento hasta convertirlo en lo que es hoy: una actividad recreativa.

Las habilidades de cada persona varían. Están los que de manera innata traen consigo esa plasticidad, pero también se encuentran aquellos que van desarrollando y puliendo su técnica para poder aplicarla en cada movimiento.

Ema Grasset, instructora en EIPK (Escuela Integral de Parkour), explicó a Infobae que allí las rutinas se diseñan de una manera consciente y para eso preparan el físico con distintos sistemas y estilos de fortalecimiento articular y muscular. "Es muy importante ya que evitamos gran cantidad de lesiones. Movemos prácticamente todo el cuerpo y hacemos diferentes desplazamientos y acrobacias. Si el cuerpo no está preparado, por más que uno tenga habilidad, se puede lastimar, ponemos en riesgo la vida. Hay muchas
personas que por una cuestión egocéntrica quieren saltar o correr en superficies peligrosas, simplemente para mostrar lo buenos que son", contó.

El Messi del Parkour

Los más experimentados toman al Parkour como una filosofía de vida, aunque para cada persona pueda significar una cosa, en líneas generales, todos comparten una misma ideología. Algunos lo consideran como un pasatiempo, para otros es arte, y también están quienes viven de eso: marcas de ropa, zapatillas, entre otros.

Tal es el caso del griego Dimitris Kyrsanidis (22), uno de los máximos referentes de esta disciplina en el mundo. A principios de este año estuvo en Argentina grabando un comercial de una bebida energizante. En este corto llamado 'Running Late', este joven deportista realizó un trayecto desde el Monumental hacia la Bombonera para
ir a ver el Superclásico. El ídolo del Parkour vive a esta disciplina con una intensidad suprema.

Video: YouTube, cuenta: Red Bull


Es que, desde el punto de vista de Grasset, esta disciplina ayuda a vivir el presente y a pensar las cosas de una manera distinta: "Quienes lo practican mejoran su relación laboral, familiar y de pareja. También modifican su tipo de alimentación y obviamente en su rendimiento físico", aseguró.