5 de abril de 2020 12:40

Cientos de vendedores se tomaron la av. Martha Bucaram para comercializar sus productos en el sur de Quito

Los comerciantes salieron a ofertar sus productos en la avenida Martha Bucaram, este 5 de abril del 2020. Foto: Diego Pallero/ EL COMERCIO

Los comerciantes salieron a ofertar sus productos en la avenida Martha Bucaram, este 5 de abril del 2020. Foto: Diego Pallero/ EL COMERCIO

valore
Descrición
Indignado 41
Triste 5
Indiferente 1
Sorprendido 1
Contento 2
Unidad de Noticias
(I)

Los comerciantes autónomos no regularizados no acataron las disposiciones de las autoridades de quedarse en casa debido a la emergencia sanitaria del covid-19 y se colocaron en la avenida Martha Bucaram, de la Ciudadela Ibarra, en el sur de Quito, la mañana del domingo 5 de abril del 2020. Este Diario recorrió esa vía y se constató que los vendedores montaron una feria en la que se ofertó toda clase de productos.

Las frutas, hortalizas y verduras fueron colocadas sobre la acera junto a las camionetas que expendían mariscos, choclos y quesos. Cientos de personas compraban esos productos; unos utilizaban mascarillas y guantes, otros lo hacían sin protección.

Los vendedores salieron a comercializar en la vía, pese a que el Municipio prohibió esa actividad para evitar el riesgo de propagación del coronavirus. Foto: Diego Pallero/ EL COMERCIO

Los vendedores salieron a comercializar en la vía, pese a que el Municipio prohibió esa actividad para evitar el riesgo de propagación del coronavirus. Foto: Diego Pallero/ EL COMERCIO


Hubo comerciantes que salieron con productos que no son de primera necesidad. Vendían carteras, mochilas, películas y artículos usados como planchas y aparatos electrónicos. Un hombre vendía pinturas y las colocó sobre una pared, junto a una farmacia.

Algunos vendedores y compradores no usaban protección, como mascarilla y guantes. Foto: Diego Pallero/ EL COMERCIO

Algunos vendedores y compradores no usaban protección, como mascarilla y guantes. Foto: Diego Pallero/ EL COMERCIO


Una papelería atendió al público. La gente se les acercaba a comprar y los dueños del local les atendían con la puerta enrollable abierta hasta la mitad de la entrada. También salieron los limpiaparabrisas a pedir dinero a los conductores de los vehículos.

Descrición
¿Te sirvió esta noticia?:
Si (28)
No (35)