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Trabajadoras cuentan cómo viven con el salario de la jornada laboral reducida

Imagen referencial. Trabajadoras dicen que pese a que reciben un menor salario la carga laboral y las horas de trabajo se han mantenido. Foto: EL COMERCIO

Desde que se decretó el estado de emergencia en el país en el 2020, producto de la pandemia del covid-19, varias empresas e instituciones públicas optaron por hacer ajustes en la modalidad de trabajo de sus empleados. 

A partir de la entrada en vigencia de la Ley Orgánica de Apoyo Humanitario, los empleadores tuvieron la opción de aplicar la jornada laboral reducida, mediante la cual se puede disminuir las horas de trabajo hasta un máximo del 50%; es decir, hasta cuatro horas al día. En esos casos, el sueldo o salario del trabajador se paga acorde a las horas trabajadas, sin ser menor al 55% del pago que recibía antes de la reducción.

Desde entonces, varios empleados trabajan menos horas y reciben un salario más bajo, aunque algunos cuentan que, pese a la jornada reducida, la carga laboral y las horas de trabajo se han mantenido.

Según la Ley, algunas empresas o entidades podrán extender la medida hasta junio del 2022.

Este Diario se contactó con dos trabajadoras que cuentan su experiencia. 

“Esperé mucho tiempo para darme cuenta de mi nuevo sueldo”

Gabriela Sánchez – 34 años 

El último año fue de cambio total. Yo soy una persona que vive sola y se mantiene sola desde hace más de 10 años y, el año pasado, fue la primera vez que veía una reducción tan drástica en mis ingresos mensuales, fue mitad por mitad. De USD 1 400 pasé a recibir USD 700. En agosto del año pasado, en una reunión de la empresa para la que trabajo, nos comunicaron que debido a la pandemia pasaríamos a trabajar media jornada. Por un lado, pensé que podía mantenerme, pero no pude. Para noviembre ya estaba en números rojos porque mis pagos eran superiores a lo que ganaba. La refinanciación de deudas en los bancos no me dio tanta holgura porque mi mayor gasto era en arriendo y en las cuotas del crédito de un carro. En enero de este año colapsé. Mi papá me prestó dinero, unos USD 2 000 para acomodarme. Yo estoy ahora aplicando a otro trabajo de medio tiempo, esperé mucho para caer en cuenta que el salario anterior no iba a volver.

“Tengo una bebé de cinco meses y mi salario bajó a USD 250 mensuales”

Julia (nombre protegido) – 25 años.

Trabajo en un restaurante de Quito desde hace más de dos años. En mayo pasado, cuando se permitió la apertura de algunos establecimientos, volví a mi puesto de trabajo en el área administrativa del restaurante, pero con una jornada y sueldo reducido del 50%.  

Nuestro horario de ingreso es a las 08:00 y terminamos a las 16:00, pero el jefe solo toma en cuenta las horas que permanece abierto el restaurante, que es de 12:00 a 16:00. En las noches trabajamos solo con reservaciones y los domingos no atendemos.

Antes de la pandemia, en el local trabajábamos 10 personas, en dos horarios con jornadas completas, desde las 8:00 hasta las 21:00, ahora trabamos solo cuatro.

Todo este tiempo ha sido muy duro, antes de la pandemia yo ganaba un sueldo básico más un porcentaje por el servicio, llegaba a cerca de USD 600. Mi salario actual es de USD 250 mensuales, que no me alcanza. Yo tengo una nena de cinco meses y necesito para comprar pañales, pagar los controles médicos y la fórmula para bebé, que necesito para cuando me voy a trabajar y le dejo al cuidado de mi suegra.

Por el momento no podemos exigirle más al jefe porque hemos visto que no tenemos la cantidad de clientes que había antes y el restaurante aún no está bien. Él nos ha dicho que tengamos paciencia, que esto será hasta que las cosas mejoren.

Yo espero que con las vacunas mejore la situación, que se amplíe el horario de trabajo y podamos tener más clientes. Además, quiero que se tome en cuenta la hora desde que entramos a trabajar y no solo el horario en que está abierto el restaurante, ahí nos pagarían un poco mejor.