1 de enero de 2021 14:18

El toque de queda y la prohibición de quema de monigotes se cumplieron a medias en Guayaquil

El COE nacional ratificó el pasado 30 de diciembre de 2020 la prohibición de la quema de monigotes como parte de las medidas para evitar un posible incremento de los casos de covid-19. En Guayaquil, la disposición no se cumplió en determinados sectores. F

El COE nacional ratificó el pasado 30 de diciembre de 2020 la prohibición de la quema de monigotes como parte de las medidas para evitar un posible incremento de los casos de covid-19. En Guayaquil, la disposición no se cumplió en determinados sectores. Foto: Mario Faustos / EL COMERCIO

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Redacción Guayaquil

El irrespeto a la prohibición de la quema de monigotes quedó marcado en aceras y calles de algunas zonas de Guayaquil. Cenizas, restos de cartón y madera, despojos de papel de pirotecnia y manchas de hollín fueron las huellas del incumplimiento de la medida en zonas como Sauces, al norte; y el barrio Cuba, al sur de la ciudad.

El Comité de Operaciones de Emergencia nacional (COE) resolvió entre el 21 y 22 de diciembre de 2020 establecer el toque de queda de 22:00 a 04:00, como parte de las medidas para contener un posible aumento de los casos de covid-19 en el país.

Además, prohibió la quema de monigotes en espacios públicos y pidió a la ciudadanía que se abstenga de hacerlo en espacios privados. También prohibió la venta y comercialización de pirotecnia.

Las disposiciones se cumplieron a medias en ciertos sectores de Guayaquil. La mañana de este viernes 1 de enero de 2021, personal de Urvaseo, empresa encargado de la recolección de desechos, barría los escombros en un parterre de la avenida principal de Sauces 9.

Personal del consorcio Urvaseo, encargado de la recolección de desechos de Guayaquil, reforzó las labores de limpieza en zonas como Sauces 9 y 4, en el norte de la ciudad, donde hubo escombros por la quema de años viejos. Foto: Mario Faustos / EL COMERCIO

Personal del consorcio Urvaseo, encargado de la recolección de desechos de Guayaquil, reforzó las labores de limpieza en zonas como Sauces 9 y 4, en el norte de la ciudad, donde hubo escombros por la quema de años viejos. Foto: Mario Faustos / EL COMERCIO

El consorcio dispuso que un 57% de personal extra al del turno habitual labore este feriado para cubrir la demanda de recolección y barrido. Las tareas de limpieza se reforzaron en 27 calles y avenidas más conflictivas.

Mientras que en el barrio Cuba, al sur, la quema de los años viejos dañó parte de la carpeta asfáltica de la calle 5 de Junio. El estruendo de las camaretas y los fuegos artificiales se extendió hasta pasada la medianoche. En tanto que en sectores como el barrio Centenario la quema se registró en los patios de ciertos domicilios.

Las denuncias comenzaron pasadas las 22:00 del jueves 31 de diciembre de 2020, cuando empezó el toque de queda. El sistema de alerta ciudadana SoSafe, implementado por el Municipio de Guayaquil, registró más de 20 denuncias en el sur en pocos minutos.

“Por favor, envíen una patrulla. Hay petardos en la ciudadela 9 de Octubre”. “Libadores en la Pradera 1”. “Más de 20 personas bebiendo en la calle, haciendo disturbios en la Floresta 1”. “Quema de años viejos en la cooperativa Guayas y Quil”. “Están quemando monigotes en la vía pública y lanzando tumbacasas en Francisco de Marcos y Guaranda, envíen ayuda”. Fueron algunas de las alertas.

El sistema integrado de seguridad ECU 911 informó que dará un reporte al finalizar el feriado de Año Nuevo. En Guayaquil, el Municipio incluye entre sus ordenanzas sanciones que van desde el 10% de un salario básicos hasta 100 remuneraciones, según los daños que genere la quema de monigotes en áreas regeneradas o calles asfaltadas.

Pero la alcaldesa Cynthia Viteri reconoció que era “bastante difícil” el control. Explicó que el Cabildo cuenta con 500 agentes metropolitanos divididos en toda la ciudad que, difícilmente, pueden abarcar la vigilancia de 600 000 predios registrados.

“Esto es nuestra responsabilidad. Tenemos que saber que no solamente acabamos de vivir una tragedia increíble (en el pico de la pandemia de covid-19), sino que sigue porque ahora tenemos una nueva amenaza (…). Nadie puede poner un agente atrás de tres millones de personas”, dijo el pasado miércoles 30 de diciembre del 2020.

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