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61 toneladas de droga, incautadas en Nariño

La noche del miércoles, agentes de Ecuador se incautaron de un camión que llevaba químicos para la cocaína. Foto: Cortesía /  Policía ecuatoriana y Fuerzas Militares de Colombia

La noche del miércoles, agentes de Ecuador se incautaron de un camión que llevaba químicos para la cocaína. Foto: Cortesía / Policía ecuatoriana y Fuerzas Militares de Colombia

La noche del miércoles, agentes de Ecuador se incautaron de un camión que llevaba químicos para la cocaína. Foto: Cortesía / Policía ecuatoriana y Fuerzas Militares de Colombia

Un nuevo cargamento de droga del grupo armado Óliver Sinisterra fue incautado por el Ejército colombiano.

Se trata de dos toneladas de clorhidrato de cocaína, ocultas en un estero de Tumaco, municipio colombiano que limita con Esmeraldas (Ecuador).

Según un informe de las Fuerzas Militares del vecino país, la droga hallada estaba envuelta en 99 sacos, en medio de la maleza y del fango de la zona. Los cargamentos ilegales estaban listos para ser enviados por el Pacífico.

Este es el operativo más importante de la última semana y los reportes de los soldados indican que con la incautación de esta carga se afecta directamente a las finanzas ilícitas de alias ‘Guacho’, líder del grupo irregular. Se calcula que con esta incautación el jefe de los armados perdió USD 63 000.

Además, se reportó que el insurgente manejaba desde el Chontal, una población cercana al lugar de la incautación, un mando armado de comunicaciones. Los uniformados decomisaron una radio satelital, tres GPS y 35 radios escáner.

Con esos equipos los hombres de alias ‘Guacho’ coordinaban la producción y el envío de los cargamentos. También se sospecha que a través de los insumos le enviaban información sobre las acciones militares que se emprendieron con el objetivo de capturarlo.

En total, Colombia ha decomisado en lo que va del año 61 toneladas de droga en el departamento de Nariño, en donde el Frente Óliver Sinisterra tiene injerencia. Las investigaciones de Inteligencia militar también han revelado que ‘Guacho’ montó redes de apoyo y rutas para enviar la droga desde Ecuador y Colombia.

De hecho, los uniformados de las dos naciones comparten información para bloquear las operaciones del Frente armado, pues se conoce que el país es usado por la organización de ‘Guacho’ para sacar la droga de Colombia y para introducir insumos que sirven en la producción de cocaína en Nariño.

Precisamente, la noche del miércoles la Policía ecuatoriana detuvo un cargamento ilegal de químicos en la vía Babahoyo–Guayaquil. Las primeras indagaciones señalan que el cargamento tenía como destino la frontera norte.

Los agentes que realizaron el decomiso informaron que tres personas transportaban en un camión 240 fundas de cloruro de calcio. El químico estaba camuflado en 120 sacos de yute que aparentemente contenían afrecho.

Luego, un juez dispuso la prisión preventiva de los tres sospechosos y la Policía indaga si tienen vínculos con los grupos armados de Colombia, pues se presume que los detenidos forman parte de una estructura delictiva que se dedica al envío de sustancias químicas al vecino país, en donde existen laboratorios ilícitos de producción de droga.

En Ecuador, el Ejército y la Policía aumentaron los controles en las carreteras que conectan con las provincias fronterizas de Carchi, Sucumbíos y Esmeraldas. Especialmente en esta última, pues datos de Inteligencia Militar señalan que las estructuras de colaboradores de alias ‘Guacho’ siguen activas, aunque con menor fuerza que en enero, febrero y marzo, cuando se perpetraron al menos 12 ataques terroristas y se produjo el secuestro y asesinato del equipo periodístico de EL COMERCIO.

Este Diario se contactó ayer con los militares que están en la frontera norte para conocer sobre las acciones que realizan. Los uniformados relataron que desde que se activó la Fuerza de Tarea Conjunta, el pasado 11 de junio, se ha levantado información de los refugios que tienen los disidentes para descansar y ocultarse del Ejército del vecino país.

Esos sitios son casas deshabitadas que tienen entre cuatro y ocho dormitorios. Pero lo más preocupante es que no se conoce quiénes son los propietarios de estos inmuebles.

Por eso, los militares vigilan las viviendas que generalmente están asentadas en las orillas del río Mataje, afluente que separa a las dos naciones.

Incluso, afirman que están en proceso de derribarlas. Eso ya ocurrió a inicios de este mes con una casa que se identificó que era usada por los armados para descansar. Otras acciones que se han emprendido tienen que ver con la identificación de colaboradores.

Los militares dicen que en poblaciones limítrofes como Mataje, El Pan o Corriente Larga se utiliza a los jóvenes o a menores para cruzar insumos alimenticios o medicinas.

La idea es evitar que el Ejército ecuatoriano los detenga, pues con la implementación de la Fuerza de Tarea Conjunta los militares montaron controles móviles y patrullajes, para evitar que ingresen al territorio nacional.

Mientras eso ocurre, el Ejército colombiano los rastrea en la selva. En el último mes, los soldados han hallado semisumergibles y laboratorios de cristalización de droga.

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