21 de abril de 2020 00:00

Gracias a la telemedicina, consultas no se detienen durante emergencia

A través del 171 se han concretado 16 927 atenciones relacionadas con afecciones respiratorias. En la red privada, pacientes acceden médicos vía Internet. Foto: Archivo / EL COMERCIO

A través del 171 se han concretado 16 927 atenciones relacionadas con afecciones respiratorias. En la red privada, pacientes acceden médicos vía Internet. Foto: Archivo / EL COMERCIO

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Yadira Trujillo

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Mientras los ecuatorianos permanecen en confinamiento, los males que han padecido durante años o que han aparecido en este último mes no han quedado sin atención.

A través de la telemedicina, pacientes han accedido a sus doctores de forma virtual. Y así han evitado exponerse al covid-19 al salir de sus casas.

Por el ‘call center’ 171, dispuesto por el Gobierno para derivaciones al sistema de salud público, relacionadas con afecciones respiratorias, se han realizado 16 927 atenciones a través de telemedicina. Ha recibido 1,3 millones de llamadas desde el 29 de febrero.

El sistema privado también se ha organizado a través de plataformas como Zoom o Whatsapp, que permiten a los pacientes ver a sus especialistas por video, en tiempo real.

La plataforma Doctorisy posibilita que los pacientes busquen médicos por especialidad, para agendar teleconsultas. Diego Larrea, representante del sitio, dice que se agenda un buen número de citas para pacientes hipertensos o diabéticos, que necesitan seguimiento con cardiólogos, médicos internos o diabetólogos.

Unos 400 doctores par­ticulares, de hospitales de todo el país, son parte de la plataforma, que registra 20 000 pacientes. Entre el 15 de marzo y el 15 de abril se concretaron aproximadamente 1 000 teleconsultas.

El valor de una teleconsulta -dice Larrea- es de 60 a 70% del de una atención presencial. El promedio, en Doctorisy es de USD 20. Y algunos médicos atienden gratis.

También han demandado servicios durante la emergencia los adultos mayores, que constituyen una población de riesgo frente al covid-19.

El gastroenterólogo Bolívar Valladares atiende a estos pacientes. Señala que en esta cuarentena son comunes molestias estomacales provocadas por gastritis. El médico anota que en este tiempo, la angustia del encierro o de no ver a los seres queridos provoca estas molestias en los adultos mayores que lo buscan.

Además -comenta- hay pacientes que estaban en tratamientos y los descontinuaron, no están tomando la medicación o interrumpieron sus terapias por la cuarentena, debido a la falta de recetas.

Hay especialidades que no se prestan para la atención virtual. Sin embargo los médicos tienen protocolos para obtener los diagnósticos.

En ginecología y obstetricia, por ejemplo, es necesario un examen clínico, explica Andrés Calle, especialista en esta rama. Hay casos -dice- que se resuelven por descripción.

Pero si una paciente presenta dolor pélvico permanente, secreciones vaginales que no ceden a los tratamientos primarios, fiebre o molestias genitales y vaginales muy agudas, es necesario programar una cita presencial con todas las prevenciones de higiene.

Por teleconsulta no se puede medir la presión arterial de mujeres gestantes. Por eso el médico evalúa síntomas como cefalea, mareos, visión borrosa, hinchazón, movimientos fetales o dolor de la boca del estómago. Así identifica algún trastorno de la presión arterial, cuya alteración puede provocar preeclampsia.

Tampoco puede palpar el tamaño del feto, cuyos movimientos -explica- son importantes, pero recién llegan a las 21 semanas. En este caso, a través de la teleconsulta se pone atención a la presencia de sangrado o molestias al orinar.

El país tiene algo de recorrido en esta modalidad. Un proyecto de la Universidad San Francisco (USFQ) apoya a través de telemedicina al Ministerio de Salud, desde hace cinco años, y a la Seguridad Social, hace uno. Médicos de la red de clínicas de esa ‘U’ dan una segunda opinión a galenos de Galápagos y de la Amazonía.

Jaime Ocampo, de la Escuela de Salud Pública y la red de clínicas de la USFQ, explica que no se trata de telemedicina en tiempo real ni de atención directa con el paciente, ya que trabajan con puntos cuya conectividad no es óptima.

Médicos de cinco localidades de ambas regiones suben información a una plataforma para que sea revisada por galenos de la USFQ, en Quito. Ellos colocan en ese mismo sitio una respuesta en máximo 24 horas. Por ejemplo, leen electrocardiogramas y otros exámenes, como apoyo. 25 profesionales son parte del proyecto.

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