5 de mayo de 2018 00:00

Sistema para monitorear grafitis vandálicos en Quito

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Ana María Carvajal

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La lucha contra el grafiti vandálico o ‘vandal’, las firmas y las consignas políticas en los muros de la ciudad es una tarea que se impuso el Municipio para que la ciudad esté limpia y lista para la celebración del 40° aniversario de la designación de Quito como Patrimonio Cultural de la Humanidad.

El programa de limpieza que está a cargo del Instituto Metropolitano de Patrimonio (IMP) se concentra en el Centro Histórico y se ejecuta en fachadas de calles como la Venezuela, Guayaquil, Oriente, García Moreno, Rocafuerte, Cuenca, Imbabura, Esmeraldas, Chile, Gran Colombia, entre otras. Pero cualquier ciudadano que habite en otras áreas de la ciudad puede denunciar a las personas que pinten sin autorización un muro, a través de una llamada al 911.

Además de las denuncias, desde el jueves está en uso el ‘video wall’, instalado en el Cuartel del Cuerpo de Agentes de Control Metropolitano, en la Loma de Puengasí.

Su sistema permite monitorear diferentes puntos de la ciudad. Se usará para controlar el espacio público y uno de sus usos es para reaccionar cuando se detecta que una persona está haciendo rayones en las paredes. Además, se usará para vigilar lo que ocurre en los exteriores de los mercados, por ejemplo, o también recibir alertas sobre situaciones de violencia, acoso, inseguridad o emergencias de todo tipo.

Este ‘video wall’ recibe información desde el ECU 911, que cuenta con 729 cámaras de monitoreo. El equipo tuvo un costo de USD 212 800.
Limpiar un grafiti de una pared del Centro Histórico puede demorar una media hora o incluso extenderse durante dos o tres jornadas de trabajo. Todo depende si este fue pintado sobre piedra, ladrillo o adobe y la pintura elegida para recubrir cada fachada.

También depende de la pintura que se usó en el grafiti e incluso del color: si es azul o V es más difícil sacarla. Si es de caucho, pero de baja calidad, sale enseguida con procedimientos más sencillos. El 4 de mayo del 2018, por ejemplo, cuatro personas limpiaron rayones azules sobre una pared de piedra de la Escuela Mercedaria Patria, ubicada en la calle Venezuela y Oriente. Les tomó minutos.

Sistema ‘video wall’ para detectar a quienes rayan las paredes de Quito

Sistema ‘video wall’ para detectar a quienes rayan las paredes de Quito. Foto: Patricio Terán / EL COMERCIO

Pero la situación se complica cuando se trata de pintura de caucho de mayor durabilidad y mucho más si son garabatos hechos con aerosol, que son más difíciles de limpiar.

Sonia Quilachamín, restauradora arquitectónica del Instituto Metropolitano de Patrimonio, afirma que consiguió una mezcla adecuada de removedores, solventes y otros ingredientes para combatir a los grafitis vandálicos según el tipo de pintura y las superficies sobre las que están pintados.

Logró estas fórmulas experimentando durante los más de 26 años que tiene de experiencia en la materia y guarda con celo su receta. Cuando se encuentra con un grafiti en las calles del Centro Histórico, elige la mezcla ideal y sus compañeros de equipo la colocan sobre la pintura con una brocha.

Ella rocía agua a presión por medio de una hidrolavadora regulada sobre el grafiti y poco a poco la pintura cede y queda limpia la pared.

En una de ellas, sobre una construcción en la calle Oriente, la piedra quedó limpia tras dos jornadas de trabajo.

Angélica Arias, directora del IMP, indica que durante la campaña de limpieza de paredes afectadas se avanza en alrededor de 120 metros cuadrados al día, además de las superficies con piedra.

El costo de la limpieza equivale a USD 3,85 por metro cuadrado de paredes regulares y USD 9,50 por metro cuadrado de paredes con piedra.

Para este año, el Municipio tiene prevista una inversión de USD 500 000 en este programa. En el 2017 se realizaron tareas de limpieza en unas 1 000 propiedades del Centro Histórico y el área patrimonial (casas, locales, iglesias, edificios públicos), que sumaban una extensión de alrededor de
9 000 metros cuadrados.

Los controles y denuncias

Si usted encuentra a una persona haciendo grafitis sin autorización en su vivienda, puede llamar al 911 para alertar a las autoridades. De allí se enviará personal para sancionar a los infractores.

La Ordenanza metropolitana  Nro. 0332 estipula que quien realice grafitis sin permiso deberá cancelar una multa de USD 193, que equivale al 50% de la remuneración básica unificada.

Cuando el infractor que sea identificado no pueda pagar la multa por haber pintado un grafiti , deberá cumplir con trabajo comunitario dentro del Distrito Metropolitano como sanción.

Se consideran grafitis a las pintas o rayones que son dibujados en muros y monumentos y que alteran la estética o el paisaje urbano. Por eso se los llama vandálicos, por que trasgreden el orden.

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