El retiro de siete cuerpos se aguarda en Santo Domingo

En el centro forense de Santo Domingo solo quedaron las carpas que montaron autoridades para que las familias esperen las diligencia. Foto: EL COMERCIO

Las familias esperan solo una llamada para retirar los cuerpos. Ya no van al centro forense de Santo Domingo porque la información que deseaban la tienen. Este 20 de julio, la calle aledaña a esa entidad lució vacía y sin el ajetreo que hubo hasta el martes 19.

Lo desolado del sitio coincidió con el avance en el reconocimiento de los cuerpos de reos victimados en la cárcel de Santo Domingo. La identidad de 11 de los 12 fallecidos ya se conoce.

Cinco de ellos fueron retirados en las últimas 72 horas. El cuerpo de Junior G. fue uno de los primeros en ser entregado. Su familia viajó desde Manta para reconocerlo y proporcionar información que permitiera validar su identidad. Ellos se enteraron de la tragedia en el presidio tsáchila apenas vieron videos en redes sociales.

Una marca en su cuerpo permitió que su esposa lo ubicara. Ese mismo lunes viajó a Santo Domingo y esperó varias horas para gestionar el retiro.

Tiempo récord

En solo dos días los forenses, antropólogos y médicos legistas avanzaron en el reconocimiento. Los expertos arribaron desde Quito al siguiente día de la reyerta carcelaria, del pasado lunes.

Y consiguieron en un menor tiempo del previsto tener más certezas sobre las 45 piezas anatómicas de los cadáveres.
Los forenses se centraron en principio en la identificación dactilar. Esto debido a que los cuerpos llegaron mutilados, desmembrados y decapitados.

Con extremidades y órganos dispersos, lo más pronto que se podía hacer era constatar sus huellas con las registradas en el sistema nacional, que generalmente queda en la cédula, dice uno de los expertos.

Las primeras investigaciones revelaron que había heridas por armas de fuego y objetos cortopunzantes. Eso explica la violencia que se utilizó durante los enfrentamientos. El SNAI ya había señalado que los mismos reos enfrentados evacuaron al personal de cocina de la cárcel.

Luego se apropiaron de objetos filosos de esa área para atacarse. Pero no todo se reduce a un trabajo médico -legista.
Los especialistas debieron seguir otros protocolos como el de las autopsias. Es la etapa final dentro de toda la cadena de reconocimiento de cadáveres.

Solo con ese informe, que determina la causa de la muerte, el familiar de la víctima puede retirar el cuerpo. El director Nacional de Investigación Técnico Científica, Ricardo Paz y Miño, dijo que hasta el pasado martes a cuatro cuerpos se les realizó la autopsia y, que de esos, dos fueron entregados.

Ayer otros tres cuerpos fueron entregados a sus familiares.

Expedientes de reos

A medida que el reconocimiento de cuerpos avanzaba, por otro lado se realizan indagaciones judiciales para verificar las causas. Así, por ejemplo, en cinco casos se identificó que se trataba de reos que cumplían una pena por robo.

Habían sido sentenciados a 20 meses de cárcel por atracos en negocios, haciendas y en otras propiedades. En los demás procesos se constató que habían sido judicializados por delincuencia organizada, extorsión, asesinato y secuestro extorsivo.

En los registros de la función judicial se observa que la mayoría de causas tuvieron su origen en distintos cantones de Manabí.

De hecho, según esos archivos, los primeros meses de prisión los habían cumplido en cárceles de Jipijapa, Portoviejo y Manta. Incluso antes de ser trasladados a Santo Domingo pasaron por las prisiones de Cuenca, Loja y Cotopaxi.

Relatos previos

La familia de Miguel M. empezó hace unos días los trámites para que obtuviera la libertad condicional ya que había cumplido el 60% de su sentencia.

Él le decía que la situación era muy tensa todos los días y pedía que se apresuraran las diligencias para poder salir.
Un día le contó a su esposa que lo habían amenazado e imploraba que no quería morir en esa cárcel, a la que había llegado hace tres meses. El día del enfrentamiento se volvió a comunicar con su esposa, a eso de las 13:00. Le rogaba que llamara al ECU 911 porque se había iniciado el conflicto.

Media hora después llamó de nuevo y confesó que estaba herido, casi muerto. La llamada se cerró tras un adiós a su hermana, que estaba junto a su esposa. Este caso es similar al de Alexander A. Su familia planeaba tramitar la prelibertad la siguiente semana.

Frase: "Hay siete reos que escaparon durante los incidentes Realizamos las investigaciones para poder localizarlos lo más pronto”. Jorge Flores. Dir. subrogante SNAI

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