16 de September de 2010 00:00

Los copilotos son más vulnerables a lesionarse en los accidentes

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Redacción Judicial

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Cuando Patricia Mora despertó estaba en una habitación de un hospital en Quito. Junto a ella se encontraban sus padres y vio a otras personas que no reconocía.

Su madre le dijo que eran sus hermanos y unos tíos. Esto sucedió hace 19 años, cuando apenas tenía 20. Pasó 15 días en coma, aunque ahora dice que al despertarse parecía que se había dormido solamente un día.De esas dos semanas que estaba internada no recuerda nada. Tampoco de los siguientes seis meses de recuperación. Los fuertes golpes en la cabeza le causaron un cuadro de amnesia.

Desde enero hasta agosto del 2010, se han registrado 10 771 accidentes de tránsito a escala nacional. Las secuelas de estos hechos son mínimos para unos y trágicos para otros. Esto depende de muchos factores, como la velocidad y la posición de los vehículos en el momento del hecho y las seguridades que los pasajeros tienen a la hora del impacto.

“No todos los accidentes son iguales, cada uno tiene circunstancias y participantes diferentes”, señala el teniente Rubén Narváez, de la Subdirección de Investigación de Accidentes de Tránsito (SIAT). En esta unidad, los especialistas conocen que los impactos más frecuentes son el frontal, lateral y posterior.

En el primero existen dos subtipos. En el choque excéntrico, las dos terceras partes frontales de los vehículos se impactan entre sí. En los choques frontales los carros quedan alineados completamente. Por lo general, estos impactos ocurren en vías estrechas y los conductores no pueden maniobrar para detenerse a tiempo.

El último recuerdo de Mora es cuando salió de su casa en Otavalo y subió al automóvil de su amiga. “Mi primo vio el accidente y dice que nos chocamos contra un bus. Yo llevé la peor parte, porque no tenía el cinturón y salí disparada”, relata. “El impacto más fuerte fue en la cabeza”.

Según los informes del SIAT, cuando los impactos son de frente, los copilotos son más vulnerables a lesionarse.

Esto, porque no tienen un soporte delantero (volante), como sí lo poseen los pilotos. Los pasajeros que van detrás del auto incluso pueden amortiguar sus los golpes en los asientos delanteros.

En este tipo de choques se producen lesiones principalmente en la cabeza y en el cuello, que luego pueden derivar en discapacidades como la cuadraplejia (pérdida de movilidad en brazos y piernas) o la paraplejia (se afectan los brazos o las piernas).

Marco Villacís, médico emergenciólogo del Hospital Eugenio Espejo, señala que en casos extremos los pacientes fallecen por traumas internos en el cerebro.

En un accidente, un pasajero de 50 kilos de peso que viaja en el asiento posterior puede producir una fuerza de 3 000 kilos contra la parte frontal del carro, por eso se afecta seriamente su salud.

Esto ocurre, pese a que el auto involucrado se desplaza a tan solo 50 kilómetros por hora (km/h).

Por ello, la Policía sugiere que todos los pasajeros usen permanentemente los cinturones.

En un choque frontal, las velocidades de los vehículos involucrados se suman. Es decir, si uno va a 40 km/h y el otro a 50 km/h la fuerza del impacto será de 90. Según Narváez, este tipo de colisiones equivale a una caída libre de 30 metros de altura.

El vehículo en que Mora viajaba se golpeó en la parte lateral de un bus urbano estacionado. Esto equivale al impacto en una pared. A ella le contaron que los médicos la mantenían sedada todo el tiempo. “Mi mamá me recuerda que no podía leer ni escribir, no reconocía a mi familia, era casi como una niña. Todo el tiempo estaba mareada y eso me impedía caminar al baño”. En el proceso de recuperación, los doctores le indicaron que las escenas del accidente no los recordará, por las lesiones que sufrió el hipocampo, una zona del cerebro donde se almacenan los recuerdos.

En choques como el de Mora, los pasajeros que van en el auto afectado en la parte lateral normalmente sufren lesiones en la parte cervical, porque los carros no tienen soportes laterales.

En este tipo de impactos, el trauma es más grave, porque de la zona cervical salen los nervios que controlan los órganos que ayudan a respirar. Esta es una explicación de Villacís. Según el Consejo Nacional de Discapacidades (Conadis), en el país 10 429 personas tienen de algún tipo de discapacidad por accidentes vehiculares.

Hasta el momento, a Mora le cuesta recordar detalles de su pasado.

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