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Las cárceles necesitan humanizarse, dice la Conferencia Episcopal Ecuatoriana tras violentos motines

La Conferencia Episcopal Ecuatoriana emitió este 24 de febrero del 2021 un pronunciamiento tras los violentos amotinamientos registrados en las cárceles del país. Foto: Glenda Giacometti/ EL COMERCIO.

La Conferencia Episcopal Ecuatoriana emitió este 24 de febrero del 2021 un pronunciamiento tras los violentos amotinamientos registrados en las cárceles del país. Foto: Glenda Giacometti/ EL COMERCIO.

La Conferencia Episcopal Ecuatoriana emitió este 24 de febrero del 2021 un pronunciamiento tras los violentos amotinamientos registrados en las cárceles del país. Foto: Glenda Giacometti/ EL COMERCIO.

Una verdadera evaluación al sistema penitenciario. Ese fue el pedido que el Consejo de Presidencia de la Conferencia Episcopal Ecuatoriana (CEE) hizo la mañana de este miércoles, 24 de febrero del 2021, a las autoridades que tienen a su cargo esa responsabilidad.

Este pronunciamiento se dio tras los hechos ocurridos, en cuatro cárceles del país. Tras varias horas de enfrentamientos, se reportó el asesinato de al menos 79 personas privadas de su libertad: 34 en la cárcel Turi, en Cuenca; 31 en la regional Guayas, ocho en Cotopaxi y seis en la Penitenciaría, ubicada en Guayaquil.

En el comunicado, la CEE hizo suyas las palabras que pronunció el papa Francisco, el pasado febrero del 2019, en la cárcel Regina Coeli de Roma: “Las cárceles necesitan humanizarse cada vez más y es doloroso escuchar, en cambio, que muchas veces se las considera lugares de violencia e ilegalidad, donde abundan las maldades humanas”.

Además, dijo que los obispos del país se sienten “preocupados y consternados ante la dolorosa y crítica situación en la que viven las personas privadas de libertad en los diversos centros de rehabilitación social”. Que los hechos crueles son el reflejo de la crisis penitenciaria, de la descomposición social y de la indiferencia colectiva ante esta dura realidad.

Por eso, la CEE solicitó el desarrollo de programas plenamente humanos, que permitan el cumplimiento de la finalidad que determina el artículo 201 de la Constitución: “El sistema de rehabilitación social tendrá como finalidad la rehabilitación integral de las personas sentenciadas penalmente para reinsertarlas en la sociedad, así como la protección de las personas privadas de libertad y la garantía de sus derechos”.

También hizo extensiva su solidaridad a las familias de los privados de libertad que fallecieron y manifestó su disposición de ayudar a las autoridades y sostener a quiénes hoy sufren la pérdida de sus seres queridos en medida de su misión pastoral.

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