29 de October de 2011 00:02

El bus escolar tenía matrícula 2010

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Sentada en la camioneta de su padre, Dalinda, de 10 años, permanecía en silencio. Tenía rasguños en el rostro y cuello, tras el accidente de tránsito de un autobús escolar que cayó ayer a un precipicio. El vehículo se deslizó 40 metros por un barranco en la parroquia La Concepción, cantón Mira, provincia del Carchi.

La madre de Dalinda tenía sentimientos encontrados. Su hija menor quedó atrapada en las latas del autobús, falleció. El impacto del transporte escolar fue tan fuerte que el vehículo se partió en dos: quedó sin techo y con la cabina volteada sobre el terreno.

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Luego de finalizar clases en el Centro de Alto Rendimiento Pedro de Arobe, ubicado en Salinas, cantón Ibarra, un grupo de pequeños subió al bus con capacidad para 42 pasajeros. La unidad salió llena por la vía Ibarra-San Lorenzo. Así lo hacía cada día, para dejar a los pequeños en las comunidades La Concepción, Estación Carchi, Cuambo, Guadual, Cuajara, en las dos orillas del río Mira, en Imbabura y Carchi.

La última parada que hizo el automotor fue la parroquia La Concepción, Mira. En ese poblado descendieron 30 de los 70 estudiantes que habitualmente iban en ese recorrido. El automotor marca Hino, de la empresa Imbacarchi, de placas IAG-358, disco 20, que tiene matrícula hasta el 2010, siguió su curso.

El accidente ocurrió a las 13:30, a dos minutos de la parroquia La Concepción. Hasta las 17:00, 11 niños, que estaban heridos, habían sido rescatados y trasladados en ambulancias y camionetas hasta el hospital San Vicente de Paúl, en Ibarra. En esa casa de salud se informó por la tarde que seis pacientes estaban en situación estable. Uno fue dado de alta y cuatro permanecían en observación. La mayoría de niños tenía golpes y fracturas leves, dijo un portavoz.

En el desfiladero de La Concepción, policías y bomberos seguían en el rescate. Con ayuda de gatas hidráulicas, cortadoras de metal y una suelda autógena intentaban abrir orificios entre las latas para rescatar a los niños que habían quedado dentro del bus.

Seis cadáveres de pequeños fueron hallados hasta la tarde de ayer. El primero era de un niño de 10 años. Tenía un corte en el cuello. y llevaba un rosario blanco de plástico. Los socorristas lo colocaron en el piso y lo cubrieron con un plástico azul. Bajo ese cobertor fueron colocadas también las otras víctimas.

Con ayuda de cabos, arneses y una canasta metálica (camilla) efectivos del Grupo de Operaciones Especiales (GOE) subieron los cadáveres de los pequeños por la ladera hasta la vía en donde esperaban ambulancias, socorristas y vehículos de rescate.


Hasta allí llegaron familiares, amigos y curiosos. En el lugar había escenas de dolor y reacciones de impotencia. Johana, alumna de educación básica, fue una de las estudiantes que se bajó del bus en la última parada, antes del siniestro. La pequeña ayer relataba cómo todos los días sus compañeros venían cantando y otros jugando en la cabina... Ayer la alegría en el viaje era similar. Entre lágrimas, la estudiante observaba desde el filo de la vía de lastre al autobús en el que murieron varios de sus compañeros.

Al pie del barranco, entre cristales rotos y latas retorcidas, habían mochilas, ropa, zapatos de niños.

Los Bomberos y la Policía de Imbabura respondieron primeros a la emergencia tras una llamada telefónica y la alerta de moradores de La Concepción. Sin embargo, agentes de tránsito de Carchi tenía previsto asumir los trámites, por lo que los cadáveres iban a ser trasladados a su jurisdicción.

Al realizar una evaluación, un policía de tránsito de Imbabura explicaba que el bus aparentemente cayó aproximadamente 40 metros por la pared de un precipicio, luego de salirse de la vía en una curva; eso hizo que el vehículo escolar tuviera un primer impacto de frente contra la peña.

En el lugar, nadie sabía del paradero del chofer. Unos aseguraban que después de sacar a dos niños a la carretera huyó, mientras otros comentaban que había quedado atrapado en el vehículo. No se ha confirmado aún ese dato.

Si bien el techo del autobús se desprendió, el resto de la carrocería y el chasis quedaron 20 metros más abajo, volteados entre los matorrales, con las llantas hacia arriba.

La sirenas y el paso apresurado de las ambulancias y patrulleros llamaba la atención de Dalinda. Durante el rescate la pequeña permanecía temerosa y callada, sin recibir atención médica.

Las alertas

Hace un año,  la Jefatura de Tránsito de Imbabura informó que en la provincia  el 30% de los vehículos estaba en malas condiciones. Cada año aumenta el número de carros entre 5 000 y 7 000. En Ibarra hay 15 000 vehículos y en la provincia 35 000.

Según ese reporte,    el 90% de los accidentes de tránsito en Imbabura es por imprudencia de los conductores o embriaguez, mas no por fallas mecánicas (llantas lisas, frenos en mal estado u otros). Desde el 2008, rige la sanción por puntos a la licencia.

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