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Tres años sin que se aclare el secuestro de Javier Ortega, Paúl Rivas y Efraín Segarra en la zona fronteriza de Mataje

Galo Ortega es padre del periodista Javier Ortega.

Galo Ortega es padre del periodista Javier Ortega.

Desde la izquierda: los familiares Cristian Segarra, Galo Ortega, Guadalupe Bravo, Carolina Rivas y Ricardo Rivas. Foto: Diego Pallero

Tres años luego de que el equipo periodístico fuera secuestrado en la población fronteriza de Mataje, en Ecuador la investigación sigue en primera fase del proceso y no hay procesados. En Colombia solo queda un preso. Este 26 de marzo del 2020 se cumplen tres años del plagio de los tres trabajadores de este Diario, que llegaron al sitio del plagio para realizar una cobertura de los hechos violentos que se vivían en ese entonces. A continuación presentamos los testimonios de los allegados:    

Galo Ortega, padre de Javier Ortega

“Han pasado tres años del secuestro de mi Juanito (Javier), pero su imagen, encadenado junto a Paúl y a Efraín, no se me borra. Eso me impactó tanto.

Poco a poco he tratado de superarlo, pero el confinamiento me afectó otra vez. Todos los días corro unos 15 kilómetros, pero por la pandemia no podía hacerlo. Eso fue bien fuerte, porque me sentaba en la sala y veía una y otra vez las fotos de cuando se iba de viaje por el trabajo o cuando estaba con la familia.

Revisaba los cuadernos que usaba para su trabajo diario y las credenciales de
periodista, que aún conservo. Oro y pido siempre por él.

El 17 de diciembre pasado simulé su cumpleaños. Compré un pequeño pastel, lo coloqué junto a su foto en la frontera norte y le canté por su día. Estuve con Panchita (mascota de Javier). Hoy solo pido que estos tres asesinatos no queden en la impunidad”.

Galo Ortega es padre del periodista Javier Ortega. Foto: Diego Pallero

Ricardo Rivas, hermano de Paúl Rivas:

“Lo que ocurrió con Paúl cambió por completo la vida de todos. En mi caso tuve que dejar las capacitaciones sobre turismo y hotelería que realizaba en la Amazonía y me metí de lleno a buscar sanciones para quienes secuestraron y los mataron a los tres.

Así he pasado este tiempo, en plantones, en viajes, en visitas a los abogados y a los policías. Pero pese a todo he visto cómo la justicia es tan lenta. Ya han pasado cuatro fiscales por el caso y ninguno da respuestas.

Pero hay que seguir. No podemos olvidarnos de ellos. En casa conservamos la habitación de Paúl y las fotografías que hizo durante su trayectoria profesional.

Imprimimos gigantografías de esas imágenes. Mantenemos su colección de cámaras antiguas. Tenemos el chaleco de prensa que utilizaba y los dos Premios Mantilla Ortega que ganó, en el 2007 y en el 2009″.

Ricardo Rivas es hermano de Paúl Rivas. Foto: Diego Pallero

Cristian Segarra, hijo de Efraín Segarra:

“El nacimiento de mi sobrino se convirtió en un salvavidas para sobrellevar el dolor por el secuestro y asesinato de mi papi. Al bebé le contamos quién fue y cómo era su abuelo.

Siempre lo visitamos en su tumba. Hace 15 días estuve ahí. Me acosté sobre el césped y respiré hondo.

Cada vez que voy converso con él, le cuento las travesuras que hace su nieto y le pido que lo cuide. Le relato mis jornadas de trabajo y le digo que lo extraño.

La señora que vende flores afuera del cementerio sabe quién fue mi papi.

Siempre que compro un ramo me da unas adicionales. La lucha que hemos tenido que librar por buscar justicia ha causado estragos en mi salud y en la de mi hermano Patricio. Yo sufrí una leve parálisis facial.

A Patricio le detectaron estrés postraumático, que le ocasionó problemas en la tiroides. El dolor persiste”.

Cristian Segarra es hijo de Efraín Segarra. Foto: Diego Pallero