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La escalada en árboles y paseos en la cuerda floja, la nueva oferta turística de Riobamba

La escalada en árboles es de las actividades más novedosas y la que tiene más demanda en La Aldea, en Riobamba. Foto: Glenda Giacometti / EL COMERCIO

Un bosque de eucaliptos inspiró a Juan Carlos Romero a emprender con un restaurante abierto que incluye una especie de parque de aventuras al aire libre. Su negocio, al que llamó La Aldea, ofrece escalada en árboles, paseos por la cuerda floja, tres rutas de diferentes dificultades en bicicleta y dos rutas de enduro. 

La escalada en árboles es de las actividades más novedosas y la que tiene más demanda. La pueden practicar personas de todas las edades, incluso niños. Las pistas de escalada tienen 25 metros de altura y desde el punto más alto se puede observar el río Chibunga y parte de la ciudad de Riobamba

“Hay rutas de escalada para principiantes, que son muy sencillas de lograr y otras de nivel 6A, para deportistas experimentados”, cuenta Romero. 

Para practicar esta aventura se requiere utilizar ropa y zapatos cómodos. En el emprendimiento se ofrece el alquiler del arnés y la compañía de un instructor, quien está capacitado para brindar seguridad y guía a los escaladores, por USD 2 por persona. 

El sitio posee un restaurante de estilo rústico al aire libre que ofrece parrilladas, costillas en salsa barbacoa y otros platos. Foto: Glenda Giacometti / EL COMERCIO
El sitio posee un restaurante de estilo rústico al aire libre que ofrece parrilladas, costillas en salsa barbacoa y otros platos. Foto: Glenda Giacometti / EL COMERCIO

“Es una experiencia única y segura durante la pandemia. Este es el momento ideal para reconectarnos con la naturaleza y disfrutar de actividades como esta”, cuenta Andrés Remache, un cliente. 

La Aldea está ubicada a 10 minutos de Riobamba, en la parroquia Yaruquíes. Allí también hay una zona para acampar, canchas deportivas para los niños y un restaurante de estilo rústico al aire libre que ofrece parrilladas, costillas en salsa barbacoa, hamburguesas, bebidas y otras preparaciones que pueden degustarse al calor de una fogata. 

La idea surgió durante la pandemia. Juan Carlos tuvo que cerrar un bar restaurante que funcionaba en el norte de la ciudad debido a las restricciones impuestas por la emergencia sanitaria debido a la propagación del covid-19. 

Durante siete meses aprovechó el tiempo de confinamiento para recorrer las parroquias rurales, cerros y montañas aledaños a Riobamba. “Descubrí lugares hermosos, miradores que no aparecen en ningún mapa. Eso me motivó a emprender con algo distinto”, cuenta Juan Carlos. 

Recorridos en bicicleta y moto

Las rutas que trazó en compañía de los integrantes de su club de downhill ahora se ofrecen en su plan turístico. Hay tres recorridos que se pueden hacer en bicicleta, cuestan entre USD 10 y 40 e incluyen un box lunch y la compañía de un guía. El alquiler de equipos y bicicletas tiene un costo adicional. 

El recorrido más largo se hace desde el primer refugio de la Reserva de Producción de Fauna Chimborazo, dura seis horas y es ideal para personas con buena condición física. 

Las dos rutas de enduro tienen saltos y pasos por chaquiñanes que en los últimos meses han atraído a decenas de deportistas. En La Aldea se ofrece el alquiler de motos y el asesoramiento de guía especializado por USD 45 o 75. Cada ruta tiene dificultades distintas, hay una para principiantes y otra para deportistas con experiencia.

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Posted by El Comercio on Thursday, May 20, 2021

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