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Videos registran asaltos tipo bujiazo en la avenida Velasco Ibarra, en Quito

Los vecinos de un barrio grabaron los asaltos que se perpetran contra conductores en las calles de Quito. Foto: Captura

Los vecinos de un barrio grabaron los asaltos que se perpetran contra conductores en las calles de Quito. Foto: Captura

Las personas, víctimas de asalto tipo ‘bujiazo’ en Quito, relatan los momentos en los que fueron atacados en las vías de la capital. Los vehículos de los afectados han quedado con daños en las ventanas. Foto: Cortesía

Los asaltos violentos a conductores de vehículos particulares, bajo la modalidad denominada ‘bujiazo‘, se reportan con frecuencia en diferentes sectores de la avenida José María Velasco Ibarra, la autopista General Rumiñahui y el intercambiador de El Trébol, oriente de Quito

Las víctimas aseguran que en las quebradas aledañas a esas vías se esconden los asaltantes. Se aprovechan para cometer los ilícitos en medio de los embotellamientos que se producen en horas de la noche, o cuando los vehículos paran con la luz roja de los semáforos. En la subida de la autopista General Rumiñahui, más abajo del puente peatonal del barrio Monjas Orquídeas, los ladrones se camuflan en la vegetación que crece junto a las cunetas.

El semáforo ubicado cerca a los molinos El Censo, en El Trébol, es un sitio peligroso, indican quienes han sufrido atracos allí. Otro es el que se localiza más arriba del parqueadero del Ministerio de Defensa, en donde la Velasco Ibarra se conecta con la av. El Sena que conduce al parque Jefferson Pérez y La Recoleta

Los vecinos del barrio Luluncoto Bajo han grabado con sus teléfonos celulares algunos atracos. En las imágenes se observa a hombres que se acercan a los vehículos, rompen los vidrios, se roban las pertenencias y huyen con dirección a la quebrada situada junto a la vía. 

Aseguran que caminar allí por las noches es peligroso. Solicitaron a las autoridades que intervengan porque hombres pernoctan en el bosque de Luluncoto Bajo y han montado pequeñas covachas con plásticos y cartones. Otros viven en la quebrada del molino El Censo. 

 A continuación, dos hombres que fueron víctimas de asaltos cuentan sus testimonios: 

‘La ventana de mi auto explotó y un hombre ingresó medio cuerpo para robarnos’

“Todo ocurrió a las 21:10 del viernes 12 de marzo. Esa noche, mi novia y yo bajábamos en mi auto desde La Marín y avanzamos hasta el semáforo ubicado en el intercambiador del Trébol, diagonal a los molinos El Censo. Paramos y esperamos alrededor de cuatro segundos cuando explotó la ventana derecha del auto. Inmediatamente observé que un hombre ingresó medio cuerpo por el lado del copiloto y huyó rápidamente.

Nos asustamos y aceleré pese a que el semáforo estaba en rojo. Caminamos un poco y me percaté que nos quitaron un teléfono celular. No paramos en la autopista General Rumiñahui porque circulaban cientos de vehículos. Finalmente llegamos al puente 3 porque vivimos en esa zona y nos comunicamos con el ECU 911. 

Llegó la Policía Nacional, los agentes se presentaron y les contamos lo que pasó. Nos dijeron que debíamos comunicarnos en el momento que ocurrió el asalto porque en la zona de El Trébol funciona otra UPC con sus respectivos agentes. Los efectivos que pertenecen a la zona del puente 3 no podían ayudarnos con nuestra emergencia.

Les expliqué que no podía detener el carro luego del asalto. Hacerlo después de lo que ocurrió era una imprudencia. Lo único que se me ocurrió en esos segundos fue acelerar, comprobar que mi novia se encontraba bien y que seguíamos con vida. Solamente quería escapar para que no nos hicieran daño.

Quise presentar la denuncia, pero los uniformados me dijeron que me iban pedir las caras, nombres y hasta los números telefónicos de quienes nos robaron. Añadieron que era infructuoso denunciar porque no iba a tener resultado y mi caso solo formaría parte de las estadísticas. No creo que recupere el teléfono, supongo que los delincuentes ya lo vendieron.

Únicamente me interesa sentar un precedente para que las autoridades pongan algún control porque, de lo que conozco, varios casos de atracos similares se han dado allí. 

Luego de denunciar mi experiencia en las redes sociales, algunas personas se comunicaron conmigo. Me contaron que con cuchillo en mano fueron atacadas en el mismo lugar. Presenté la denuncia formal y quiero levantar mi voz, que las autoridades la escuchen”.

‘Nos amenazaron con cuchillo para arrebatarnos un teléfono celular’

“Eran las 21:30 del lunes 15 de marzo. Bajé desde el playón de La Marín con dirección al intercambiador de El Trébol y paré en el semáforo que se localiza más abajo de los molinos. Admito que me descuidé porque ya conocía que ese punto era muy peligroso. Conversábamos con mi esposa y mi cuñada, quien iba en el asiento posterior. Todo era normal hasta que explotó la ventana del copiloto y una cabeza ingresó por encima del lugar en donde se encontraba mi señora. 

Forcejeé con el individuo dentro del carro para evitar que le hiciera daño a mi esposa. Segundos después, se acercó otra persona con un cuchillo y tenía claras intenciones de  atacarnos. Traté de manotearle, pero el vehículo que estaba atrás de nosotros dio reversa y yo aproveché para hacer lo mismo.  Les lancé el carro con todo hacia la derecha  y tuve espacio para avanzar. Por suerte el semáforo cambió a verde y escapamos. 

Uno de esos tipos utilizaba gorra verde. Mi esposa  y mi cuñada tenían sus teléfonos móviles en las manos cuando nos agredieron. Justo estábamos viendo unas fotos cuando explotó el vidrio. Los delincuentes gritaban ¡dame el celular! ¡dame el celular! Llevábamos mochilas y carteras en el vehículo, pero ellos solo querían llevarse los teléfonos móviles.

Finalmente no lograron arrebatarnos los aparatos. El intento de asalto duró menos de un minuto. Cuando les lancé el carro no pudieron atracarnos. La única pérdida fue la ventana rota. Mi esposa resultó ilesa, fue una desgracia con un poco de fortuna.