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Testimonio de Lucía V., víctima de la inseguridad: ‘Los ladrones se aprovecharon de la lluvia para ingresar a robar en mi consultorio dental’

Un grupo de personas ingresó a un consultorio odontológico ubicado en el barrio La Vicentina y se llevaron todo lo que pudieron. Foto: Eduardo Terán/ EL COMERCIO

Un grupo de personas ingresó a un consultorio odontológico ubicado en el barrio La Vicentina y se llevaron todo lo que pudieron. Foto: Eduardo Terán/ EL COMERCIO

Un grupo de personas ingresó a un consultorio odontológico ubicado en el barrio La Vicentina, centro de Quito, y se llevaron todo lo que pudieron. Foto: Eduardo Terán/ EL COMERCIO

Los asaltantes se aprovecharon de la fuerte lluvia que cayó la tarde del pasado miércoles 30 de octubre del 2019 en Quito para delinquir. Ingresaron a un consultorio odontológico ubicado en el barrio La Vicentina, centro de la urbe, para asaltar a la propietaria del local, Lucía V. (nombre protegido). Se sustrajeron dinero y equipos de trabajo.

A continuación, su testimonio:

“Eran aproximadamente las 17:00. Me encontraba sola en mi consultorio cuando primero ingresaron dos chicas jóvenes, de aproximadamente 25 años. Una me pidió que la atendiera y se acostó sobre el sillón de los pacientes. La acompañante se quedó en la sala de espera.

Hasta ese momento, todo transcurría con normalidad pero luego ingresaron cuatro hombres. Tres llevaban cuchillos en sus manos, mientras que uno me mostró un arma de fuego; dijo ‘cállate y colabora’. Me asusté y les pedí que no me hicieran daño. Nunca me resistí a lo que pidieron.

Se aprovecharon de la lluvia para ingresar a robar. Como caía tremendo aguacero, no había nadie en las calles y era poco probable que alguien entre a mi consultorio. Me arrinconaron y ellos comenzaron a rebuscar en mi escritorio. Se llevaron el dinero que tenía guardado para pagar la tarjeta de crédito, el sueldo de la empleada y la matrícula del carro. Me amarraron las manos y me repetían que me callara. Jamás me insultaron, pero sentí mucho miedo. También me llevaron al baño mientras rebuscaban en los cajones.

Se sustrajeron el sistema de cámaras y no tengo registro de quienes ingresaron. Se llevaron hasta los billetes antiguos que tenía guardados bajo el vidrio del escritorio, también unos euros que me habían regalado y los tenía como adornos. Destruyeron lo que más pudieron.

Se robaron instrumental de odontología y medicinas, cuyo monto asciende a USD 2 000. El atraco duró aproximadamente 5 minutos y se fueron. Me comuniqué con la Policía Nacional y los agentes llegaron rápido, pero los ladrones escaparon.

Ahora voy a ser más precavida. Voy a instalar una puerta con seguridades electrónicas. También voy a implementar el sistema de botones de seguridad”.