China asegura que no experimentó un repunte de covid…
Fuerte lluvia causó cortes de energía en zonas del n…
Jornada de protestas antigubernamentales deja otro f…
Fiscalía de Perú investiga muerte de manifestante co…
Tres hombres armados asaltan un bus en Guayaquil
Restricciones por el Pico y placa para el lunes 30 de enero
Opositores a López Obrador insisten en exigir su ren…
Golpean a turista que subió al Castillo de Chichén I…

El puente junto al Colegio Farina, en Los Chillos, se deteriora

A unos 400 metros dael puente 9. 40 000 vehículos diarios transitan sobre el paso, ubicado al finalizar la autopista General Rumiñahui.

A unos 400 metros dael puente 9. 40 000 vehículos diarios transitan sobre el paso, ubicado al finalizar la autopista General Rumiñahui.

Seis grietas se extienden por la calzada del puente, en el carril que enlaza a San Rafael con la autopista General Rumiñahui.La más visible que hay en la estructura tiene 16 metros de ancho y está ubicada junto al colegio Farina, aproximadamente, a unos 400 metros del puente 9.

La calzada está pavimentada. Gladys de Guanota, presidenta del Comité Pro mejoras General Rumiñahui, dice que hace semanas atrás tenía baches.

Ella camina con temor por una grada de cemento de unos de 50 cm de ancho, junto al puente. Las barandas del paso están recién pintadas de color celeste.

“Por aquí pasan miles de vehículos diarios. Este puente no fue hecho para tantos carros. Fue construido hace 35 años. No ha recibido mantenimiento”.

El mantenimiento del puente es responsabilidad de la Prefectura de Pichincha, al igual que la autopista General Rumiñahui. Es de hormigón armado, se apoya en gruesas columnas y mide 150 metros de longitud.

Alicia Bonilla, vive en el sector desde hace más de 20 años, a una cuadra del Colegio Farina. Cuenta que la estructura está desgastada por debajo.

“Es importante alertar a las autoridades de este problema y así evitar una desgracia”.

Hay más de 10 orificios, con manchas amarillentas en la losa del puente. Una capa de moho se expande por las columnas.

Un informe realizado luego de una consultoría solicitada por la Prefectura, en el 2009, indica las condiciones en las cuales estaba el puente. En el tercer párrafo de la página 92 se lee:

“El mal estado de las juntas de construcción colabora para que las vibraciones acompañadas del ruido producido por el choque de las ruedas de los vehículos contra los bordes de las juntas y contra los baches generen en los vecinos la creencia de que está a punto de colapsar”.

En el documento se añade que eso no estaría alejado de la realidad, si se deja al puente por más tiempo en la situación en la que se encuentra actualmente.

Richard Tapia, director de Vialidad del Consejo Provincial, explica que las juntas de construcción son unas tapas metálicas que se colocan entre las uniones de las columnas. Estas se cubren con asfalto, como en cualquier vía.

Añade que el puente está en buen estado. “A diario, 40 000 vehículos circulan por ahí. Las vibraciones son normales en una estructura antisísmica. Además, sí ha recibido mantenimiento”.

Luego del informe del consultor se cambiaron las barandas y se mejoró el asfalto del puente.

“Hace poco construimos un muro de gaviones (malla rellena con piedra) junto a una de las columnas para reforzar la estructura, en las aguas del río San Pedro. Pensar que se puede caer por el paso de los carros, no es posible”, manifiesta Tapia.

Gladys de Guanota resalta la urgencia de que las autoridades tomen medidas, respecto al alto flujo vehicular en esta zona. Como prueba tiene un informe de la Defensoría del Pueblo, emitido en octubre del 2006.

Allí se concluye que las autoridades den una pronta solución integral al problema del tránsito en la zona, que genera congestión, contaminación, accidentes, etc.