3 de August de 2012 00:03

Los personajes del museo y su trajín tras bastidores

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Las escenas del Museo Alberto Mena Caamaño, donde se cuenta la historia de la Independencia, cobraron vida. Ayer, ocho jóvenes dejaron sus atuendos informales a un lado y se pusieron trajes de terciopelo, vestidos largos y uniformes militares. También se maquillaron y se peinaron como los próceres. El fin era que parecieran figuras de cera.

Jaime Paz y Miño, quien representó a Pedro Vicente Maldonado, llegó al museo a las 07:00. Se colocó unas mallas blancas, un pantalón corto de terciopelo y unos mocasines negros. Mientras esperaba su turno para que lo maquillaran, se afeitó la barba y se retiró unos aretes.

Johanna Lumbi fue la encargada de peinar y maquillar a los personajes. Sobre una pequeña mesa puso varias cajas de base de diversos tonos, gel, cepillos, sombras. El miércoles pasado recorrió el Museo de Cera para observar a las figuras. Usó su celular para fotografiarlas e imitar los peinados y los rasgos más destacados.

Pablo Escorza, quien representa a Eugenio Espejo, fue el primero en estar listo. Para representar a este patriota se dejó crecer el cabello y la barba. Ayer, fue la segunda ocasión que actuaba como Espejo. Comentó que aún sentía nervios. “El personaje que tengo es uno de los más importantes de la historia del Ecuador”.

Durante las actuaciones, lo más difícil para estos jóvenes es permanecer inmóviles. Cuando se ubican en las escenas que les corresponde, adoptan una postura similar a la de las figuras de cera. No pestañean ni gesticulan, casi no se nota que respiran, Tratan de confundirse con las esculturas.

A las 09:00, cuando llegó el primer grupo de visitantes, todos estaban ya en su posición. Paz y Miño complementó su vestimenta con una chaqueta vino, un sombrero, una maleta de cuero. En sus manos sostenía un mapa. En la escena también estaban las figuras de cera de Antonio de Ulloa y Carlos María la Condamine.

El guía del museo explicó que estaban ante los miembros de la Misión Geodésica. Después de esa introducción, Paz y Miño dio un paso al frente y exclamó: “Soy Pedro Vicente Maldonado, desde muy joven me consagré a la Geografía y a la Cartografía...”. Los asistentes se asustaron, retrocedieron, se llevaron las manos a la boca y hasta gritaron.

Cuando terminó el discurso, el personaje volvió a su lugar. Tenía que esperar al siguiente grupo de visitantes para repetir el discurso.

Para ver estas representaciones en el museo, las personas pueden acudir hasta el 4 de agosto a la García Moreno y Espejo. Los recorridos se inician a las 09:00.

Aparte de Maldonado y Espejo, Manuela Cañizares, José Mejía Lequerica, Manuela Sáenz, Carlos Montúfar y Tomasa (empleada de Manuel Rodríguez de Quiroga) contaron la historia.

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