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Un mirador para apreciar los volcanes

En el extremo occidental del parque Itchimbía, el pasado domingo, Luis Chuquitarco ayudaba a su hijo Esteban a ubicarse frente a un par de binoculares. A través de esos aparatos se ve todo el Centro Histórico y una parte del norte y sur de la ciudad.Desde este mirador natural, ubicado en la calle José María Aguirre N4-108 y Concepción, en el barrio El Dorado, se alcanzan a ver otros miradores de la ciudad como El Panecillo, la Cima de la Libertad y El Teleférico.

Miriam Taipe, esposa de Chuquitarco, también observaba con atención el matiz de tejados y campanarios del centro colonial.“Es un lugar para relajarse y admirar los encantos de Quito”. La familia llegó desde Calderón, en el norte, para pasear y hacer ejercicio.

El parque Itchimbía tiene una extensión de 54 hectáreas y una altitud de 2 910 metros sobre el nivel del mar.

En este espacio se encuentra el Palacio de Cristal, una estructura donde se realizan exposiciones y programas sociales y culturales.

Taipe señala que lo que más le llamó la atención fue la vista de algunas elevaciones como el Pichincha, el Cayambe, el Antisana, Atacazo y el Corazón. “No hay sitios así en otras ciudades”.

Además del mirador, el Itchimbía tiene otros atractivos como áreas verdes, caminerías, ciclovía, juegos infantiles, áreas para pic-nic, canchas deportivas, etc.

Olga Padilla decidió visitar este mirador para realizar un paseo con su familia. Ella vive en La Alameda y subir a pie hasta el área verde le tomó 15 minutos.

Sus nietos, María Cristina, Melisa, Juan Pablo y Josué tomaron un descanso en una de las áreas verdes. Mientras disfrutaban de jugos naturales, comentaban que era la primera vez que llegaban hasta este sitio. “No me imaginé que tenía tantos servicios. Está muy bonito para venir en familia”, dice Padilla.

A un costado de las caminerías están los juegos infantiles tallados en madera. Frente a ese espacio hay quioscos donde se venden jugos naturales, también se ofertan legumbres. Blanca Delgado visita frecuentemente este espacio de recreación familiar.

El fin de semana salió para pasear a su perrita Muñeca. “Aquí hay espacio para todos. Puedo salir con mi mascota y caminar tranquilamente”.Lo mismo opina Jorge Andrade. El padre de familia visitó el espacio y llevó a sus tres hijos para que hagan ciclismo.

Andrade prefiere este lugar porque no hay mucha aglomeración de personas. “Se puede disfrutar tranquilo y también se tiene una vista de toda la ciudad”. Él tomaba fotografías de la urbe.

Las exposiciones artísticas y los conciertos en el parque son las actividades que atraen a Cristina Villegas. Dice que algunos senderos están descuidados y falta información sobre la flora y fauna del sitio. No obstante, está segura que el lugar tiene un gran potencial turístico y cultural.

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