12 de January de 2012 00:04

El invierno ya empezó y las obras de prevención aún se ejecutan

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Las lluvias que caen sobre la capital desde la semana pasada desvelan, otra vez, la vulnerabilidad a inundaciones y deslaves de algunos sectores. El lunes pasado, con el fuerte aguacero se registraron cinco deslizamientos en la av. Simón Bolívar, en la Autopista General Rumiñahui y en la Maldonado.

El martes hubo inundaciones en la av. Teniente Hugo Ortiz, en el sur. El agua llegó hasta las veredas y se suspendió el servicio del trolebús. En La Bota, donde en abril pasado fueron reubicadas 50 familias, los pocos vecinos que viven junto a la quebrada 20 de Septiembre aún sienten temor a los derrumbes.

El agua se acumula en la zona y forma un pozo. Ayer, un tractor limpió los escombros para drenar el líquido. Juan Cachiguango vive desde hace 15 años en el sector y su casa es de tablas. Por el riesgo arrendó unos cuartos al frente de su vivienda. “Queremos que el Municipio nos ayude para tener otra casa”. Allí se construyen dos muros, uno de contención y otro de gaviones. Segundo Quizhpe, albañil a cargo de la obra, contó que los trabajos empezaron hace un mes.

El sector de Guápulo, en el nororiente de Quito, en el trayecto de la calle Camino de Orellana hay tres pendientes que están declaradas en riesgo por amenaza de deslizamientos. En la primera curva del camino, la tierra y el agua bajan por este lugar. Norma Beltrán vive cuatro años en el sector. Ella mostró preocupación porque no hay programas de evacuación ante una emergencia. “No hay vías de salida en caso de un deslave. Solo podemos encomendarnos a Dios”.

Ligia Alvarado vive 48 años en una casa ubicada junto a unas gradas, en un talud. Ella contó que en las laderas de la parte baja hay continuos desprendimientos de tierra cuando llueve.

Juan Francisco Ninahualpa vive frente a otro talud hace 33 años. Para él no hay respuestas de las autoridades ni solución a los deslizamientos en ese tramo.

“Siempre que llueve se cae la tierra y cierra la calle. Se forman unos trancones terribles. El Municipio limpia y así se queda hasta la próxima vez que llueve”.

Según datos de la Secretaría de Seguridad y Gobernabilidad, las obras realizadas para mitigar los efectos del invierno pasado se concentraron en la construcción de muros y en la relocalización de las familias. Con fondos de la entidad se levantaron 11 muros de contención, ocho con recursos del Banco del Estado y otros 60 en las administraciones zonales.

Además, 1 143 familias están en calificación de riesgo para ser reubicadas.

Reportes del Instituto Nacional de Meteorología e Hidrología (Inamhi) indican que las lluvias alcanzan el 57% de los valores normales de las precipitaciones que usualmente se registran en todo enero.

Alejandro Terán, técnico del Inamhi, explicó que el valor predeterminado para el primer mes del año es 79,9 milímetros de precipitaciones, hasta ayer llegaba a 57 milímetros. La zona más afectada es el sur. Las lluvias corresponden al período invernal propio de este mes y caen sobre toda la Región Interandina. Continuarán, al menos, en esta semana.

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