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En el Centro de Quito se promoverá el servicio con buses eléctricos

La Benalcázar es una de las vías del Centro en donde se concentra el paso de buses. Foto: Diego Pallero / EL COMERCIO

La Benalcázar es una de las vías del Centro en donde se concentra el paso de buses. Foto: Diego Pallero / EL COMERCIO

La Benalcázar es una de las vías del Centro en donde se concentra el paso de buses. Foto: Diego Pallero / EL COMERCIO

Las manchas de hollín en las fachadas de las iglesias y construcciones del Centro Histórico de Quito muestran las afectaciones que generan las emisiones de los tubos de escape de los buses que a diario recorren la zona.

En esa área sensible del patrimonio, la contaminación sigue siendo un problema.

Para el transporte público, el Centro es cuello de botella entre el norte y el sur. Es posible observar filas de buses y autos en calles como la Benalcázar, Rocafuerte y Bolívar. La reestructuración de las rutas y frecuencias pretende cambiar esa realidad.

Actualmente, en la ciudad hay 243 circuitos, pero se prevé establecer 272.

Esas rutas se entregarán después de un concurso público que lanzará la Secretaría de Movilidad en el que deberán participar todas las operadoras, nacionales o internacionales, que quieran ofrecer el servicio.

Según Guillermo Abad, secretario de Movilidad del Distrito, a la urbe se la dividió en 16 zonas. Para cada una se estableció el número de rutas, y la cantidad y el tipo de buses que se requieren.

Una de esas zonas es el Centro. Abad comenta que en ese sector se han registrado filas de hasta 60 buses, pero esas vías se descongestionarán con la reestructuración.

En la Rocafuerte, por ejemplo, los buses suben hasta el sector de San Roque en medio de las estrechas calles. Las emisiones que dejan a su paso afectan a los peatones y también a las casas y negocios.

Jhonny Núñez, coordinador de la Asamblea de Ciudadanos del Centro Histórico, señala que es un problema que no se ha solucionado hasta hoy. “Esperamos desde hace tiempo que se usen los buses eléctricos”, comenta.

En la Ordenanza se establece que se otorgarán puntos adicionales en el concurso para las operadoras que presenten mayor cantidad de flota con tecnología amigable con el ambiente.

Ese requisito se aplicará con mayor énfasis en el Centro. Abad, durante la presentación del plan de socialización de las nuevas rutas y frecuencias con los barrios realizada ayer, 11 de marzo del 2021, dijo que se promoverá que todos los buses en el Centro sean eléctricos.

De acuerdo con el plan del Municipio, en esa zona habrá nueve rutas de transporte. Las mismas deberán ser operadas con 74 buses. Así se cubrirá una demanda de 190 147 pasajeros al día.

Para Roberto Custode, experto en movilidad, el uso de buses de energía limpia en el Centro resuelve tres problemas: se reducen las partículas emitidas por los autos a diésel, se logra una menor emisión de azufre (que genera ácido sulfúrico y afecta a las estructuras patrimoniales), y se reduce el óxido de nitrógeno que generan los motores.

Según Valeria Díaz, coordinadora de Investigación de la Secretaría de Ambiente, tras la liberación de las restricciones de movilidad, la calidad del aire en Quito ha retornado a niveles aceptables: bajo el 50% de la norma ecuatoriana que establece los límites máximos permisibles de contaminantes.

Durante el confinamiento, sobre todo entre marzo y abril del 2020, la calidad del aire llegó a niveles óptimos; es decir por debajo del 25% de la norma. Los valores más bajos de los últimos 15 años.

Se prevé que el proceso de asignación de rutas termine en junio. Según Abad, desde la firma del nuevo contrato, las operadoras tendrán un plazo para contar con la flota de buses eléctricos.