15 de October de 2011 00:00

Cables sueltos no son eléctricos

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En la Brasil y Santiago Duarte, en el sector de La Concepción, en el norte de Quito, un cable deteriorado de aproximadamente 2 metros cuelga desde hace un año de la red eléctrica horizontal.

Margarita Bonilla, quien vive en la zona, cuenta que ha llamado varias veces a la Empresa Eléctrica, pero no ha tenido respuesta. “Qué pasaría si cayera mientras pasa una persona”, se pregunta.

Flavio Brito, jefe del Departamento de Fiscalización de Redes de la Empresa Eléctrica Quito (EEQ), reconoce que hay una gran cantidad de cables desconectados en toda la ciudad.

Asegura que ninguno es de la Empresa Eléctrica y que todos pertenecen a empresas de telecomunicaciones que en algún momento transmitieron datos, es decir, servicios de telefonía, televisión por cable e Internet.

“Los cables sueltos generalmente aparecen cuando las compañías quitan el servicio a sus abonados y prefieren cortar los cables en lugar de retirarlos, porque resulta más barato. Algunas de estas empresas, incluso, han dejado de funcionar”, afirma.

Según Brito, la EEQ no puede dejar desconectados a los cables que transmiten electricidad porque inmediatamente los sectores afectados reportan los cortes de energía en sus domicilios.

Santiago Criollo, ingeniero de la EEQ, dice que accidentes automovilísticos, errores en la poda de árboles, lluvias y el excesivo tiempo de vida útil también causan que los cables se desconecten de los postes que los sostienen.

El pasado martes, Jorge Arboleda pasaba junto a un cable descolgado, en la Naciones Unidas y República de El Salvador. Cree que es peligroso. “Alguien podría tocarlo y electrocutarse”.

Brito, de la EEQ, niega que esto pueda suceder. Los cables de transmisión de datos tienen voltajes muy bajos.

Advierte, sin embargo, que si se acumulan sobre las otras redes, los postes pueden desplomarse, producirse cortocircuitos y cortes de energía. En la República de El Salvador y Suiza, el pasado martes, un cable suelto pendía de un poste torcido.

Para tratar de solucionar el problema, desde marzo, la EEQ está retirando los cables sin conexión. Hasta el momento, dos grupos conformados por cuatro técnicos han retirado 8,5 toneladas en tramos ubicados en las calles Mariana de Jesús, Diez de Agosto y Veintimilla, principalmente.

Actualmente, trabajan en la Eloy Alfaro y en la Ulloa. Antes de marzo, no existía ningún control para el ordenamiento de cables. La EEQ admite que el personal no es suficiente para alcanzar a otros sectores.

El Municipio de Quito, a través de la Secretaría de Hábitat, Territorio y Vivienda, junto a la EEQ, también está realizando el soterramiento de cables en varias zonas, como parte de un plan de regeneración urbana.

Bruno León, ingeniero del Departamento de Reordenamiento de Redes de la Secretaría, dice que hasta el momento se han enterrado cables en la calle Lizardo Ruiz, entre la av. De la Prensa hasta la José María Guerrero; en la José María Alemán, entre la Ajaví y la Solanda; en la Plaza Gabriela Mistral, ubicada en la Diego de Almagro; en la Colón, entre la América y la 10 de Agosto; y en la avenida Naciones Unidas, entre la Japón y Shyris.

En total, 5,11 km de aceras han sido intervenidas. Se decidió comenzar los trabajos en estos sectores porque allí se concentra la mayoría de empresas de telecomunicaciones.

La Empresa Pública Metropolitana de Movilidad y Obras Públicas (Epmmop) tiene previsto realizar soterramiento de cables en la República de El Salvador, entre la Naciones Unidas, la Shyris y la 6 de Diciembre; y en La Mariscal, entre la Patria, Amazonas, Orellana y 6 de Diciembre.

Está previsto que los trabajos se inicien en noviembre de este año y se amplíen hasta el primer semestre del 2012.

En la República de El Salvador y Suiza, otro cable se cayó sobre la calzada. David Llumiquinga, quien trabaja en el sector, informó que ocurrió hace siete meses. El poste que sujeta uno de los extremos está torcido.

Para Miguel Álvarez, los postes torcidos son otro peligro para los transeúntes. Por su trabajo, él recorre la ciudad a diario. En los lugares donde ve que un poste está inclinado, prefiere cambiarse de acera. “Es mejor prevenir”. La destrucción de los postes, por lo regular ocurre cuando los vehículos se impactan contra ellos, especialmente en las madrugadas.

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