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El aroma del café enamora en el Centro

Es la herencia de las abuelas, dicen los administradores de los cafés tradicionales del Centro Histórico. Ofrecen en sus cartas una forma particular de servir café, tradicional en Quito.

En filtros de aluminio se juntan varios tipos de este grano para preparar la típica esencia. La mezcla de estos tipos de café le da más espesor, aroma y sabor a la bebida que abriga las tardes frías de la ciudad.

Pero, además del café, en esencia, en el Centro de Quito se pueden probar otras recetas añejas. Una de ellas es el ponche.

La espumosa bebida que se sirve en jarros transparentes, para apreciar el color amarillo que le da el huevo batido, es una de las que los dueños de las cafeterías quieren hacer conocer a los quiteños y turistas más jóvenes.

El complemento ideal está en las humitas, los tamales o los sánduches de pernil, que completan el plato de media tarde para los quiteños.

Aquí se sirve el tradicional café desde hace 152 años

La Heladería Cafetería San Agustín es uno de los locales emblemáticos del Centro Histórico. Andrés Chaguaro es quien representa a la sexta generación de administradores del lugar fundado en 1858, por Juana Torres de Barba.

La señora, quien no tenía familiares, lo alquiló a Encarnación Hidalgo, quien dejó el negocio como herencia familiar a sus hijos. Allí se busca conservar intacta la tradición gastronómica quiteña. Por eso, además del café con esencia y del chocolate ambateño, en su local ofrecen más bebidas ecuatorianas.

El rosero es una de ellas. Se trata de una bebida hecha a base de arroz y maíz blanco. Tiene piña, limón, babaco y chamburo. Es un refrescante jugo que se sirve en fiestas especiales como el Corpus Christi, fiestas de Quito y de Independencia.

Para visitar

La Heladería San Agustín está en la Guayaquil, entre Chile y Mejía. Atiende de lunes a viernes, de 09:00 a 18:00. Los sábados y domingos, de 10:00 a 16:00.

El café, hecho con esencia de cuatro tipos de grano, cuesta USD 0,60. El chocolate con espumilla, 1,50. Hay desayunos por USD 2; humitas, 0,70; quimbolitos, 0,80; tamales, 1,20; sánduches de pernil, 2.

El café filtrado se sirve en un sitio especial del Centro

Era solamente un local, pero ahora, solo en el Centro Histórico, la Cafetería Modelo cuenta con tres locales.

El principal de este famoso lugar está en la Sucre y García Moreno, pero empezó a funcionar en la calle Cuenca, por el sector de La Merced, en 1950.

El local de la García Moreno aún conserva una fachada que respeta la arquitectura del Centro Histórico, pero adentro el ambiente es más moderno, por su decoración. Se extiende hasta un patio y tiene una segunda planta para atender al cliente.

A diferencia de otras cafeterías de la zona, en la Modelo se puede tomar café filtrado concentrado y no la tradicional esencia.

Al ser café de máquina, también ofrece otras variedades como el expreso, el capuchino o el mocachino. Otras opciones son el ponche y el chocolate.

Los centavos

Está en la Sucre y García Moreno. Una sucursal, en Galerías Sucre, al llegar a la Venezuela. También funciona en la Venezuela y Mejía.

El café filtrado cuesta USD 0,56. Los tradicionales ponche y chocolate cuestan USD 1,23. El sánduche de queso caliente, 1,12 y el mixto, 1,23. Las humitas, 0,78; los quimbolitos a 1,10 y el tamal lojano, 0,84.

Los sánduches de pernil y las tostadas, en la Chile

La especialidad de Magdalena Checa es el pernil. A diario, en su cafetería fundada en 1938 se acaba, al menos, una pierna sazonada como solo ella sabe hacerlo.

Quien visita el tradicional lugar puede ver cómo la mujer de 81 años corta con cuidado lonjas de pernil para hacer los populares sánduches. Luego de ponerle el sabor, Checa lleva la carne de cerdo a los hornos de barro que están en El Panecillo.

Otra de las cosas típicas del local son las tostadas. Doña Magdalena manda a hacer un pan especial para tostarlo y servirlo con mantequilla, batida por ella misma. También pueden servirse acompañadas de queso.

Café de esencia, chocolate, jugos, té y aguas aromáticas complementan estos platos que Checa preparaba con su madre. Hoy también lo hace su hija.

Los precios

El café Chapineros está ubicado en la Chile y Flores. Atiende de lunes a sábado, de 10:00 a 20:00. Los domingos abre únicamente en feriados.

Los sánduches de pernil cuestan USD 1,80. Las tostadas tienen un costo de 0,90; y las humitas, 0,80. Para acompañar, una taza de café con esencia cuesta USD 0,80. Hay chocolate por 0,90 y jugos, por 1,20.

Ponche, café y helados, una herencia familiar

El helado de mora de la Cafetería Heladería Caribe es uno de los más cotizados del Centro Histórico. No tiene colorantes ni preservantes, sino que está hecho sobre la base de jugo de fruta pura.

Francisco Espinoza administra el negocio que sus padres Esthercita Báez y Luis Espinoza fundaron en 1950, en La Tola. Luego pasó al local de la Venezuela. Con el tiempo, y producto del trabajo, la familia pudo comprar la casa y ocupar el local de la esquina de la Bolívar.

Otra de las bebidas más populares de la tradicional Caribe es el ponche. Está hecho a base de huevo, leche, azúcar, vainilla y canela, y es ideal para una tarde de frío en la ciudad. No falta en su carta tampoco el chocolate ambateño, también muy apetecido.

Para acompañar

La Cafetería Heladería Caribe está en la esquina de la Venezuela y Bolívar.

El café con esencia cuesta USD 0,60. El jarro del tradicional ponche, 1,20 y el chocolate ambateño, 1,10. Las humitas tienen un costo de 0,90. También hay sánduches mixtos de jamón y queso, por 1,70. Los sánduches de pernil están a 2 y las empanadas de verde a 1,10.

Variada comida quiteña, bajo la Catedral Primada

Hace 59 años, Laura Landázuri abrió El Pretil. Es uno de los locales que funcionan bajo La Catedral, en la Plaza de la Independencia.

Hoy, su hija Eulalia Guevara conserva el negocio, en donde se esmera por mantener una amplia variedad de dulces tradicionales. Entre las cosas que más llaman la atención están las mistelas, que son delicados dulces, con apariencia de gomitas. Pero en realidad se trata de una superficie acaramelada, rellena con diferentes tipos de licor.

Los higos enconfitados, las colaciones, los roscones y las quesadillas también esperan por los clientes en las vitrinas.

El Pretil es un local pequeño que se mantiene en constante movimiento. La gente lo visita también para saborear los sánduches de pernil, las humitas, los tamales, los bolones y otros.

Para el cliente

El Pretil está en la Sucre y García Moreno. No tiene un horario fijo de atención, pues este depende del flujo de clientes.

El café de esencia con humita cuesta USD 1,30 y solo, 0,50. El chocolate, 1. Las cajas de mistelas tienen un costo de 2, y las de dulces tradicionales, 1,50. Hay sánduches de pernil por 1,30; tamales por 1 y humitas, quimbolitos y bolones por 0,80.

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