6 de abril de 2019 00:00

Puéllaro rescata su identidad a través de la producción avícola

Un trabajador de la empresa avícola Avicamp Puéllaro recolecta los huevos.

Un trabajador de la empresa avícola Avicamp Puéllaro recolecta los huevos. Foto: Julio Estrella / EL COMERCIO

valore
Descrición
Indignado 2
Triste 0
Indiferente 0
Sorprendido 0
Contento 3
Ana Guerrero
Redactora (I)

LEA TAMBIÉN

LEA TAMBIÉN

Es la entrada a la Ruta Escondida y el nido de Quito. Llegar a la parroquia de Puéllaro es encontrar una simbiosis de calma, paisajes y gente trabajadora. Con un registro diario de 400 000 huevos, esta actividad productiva es parte de la identidad de la zona.

Uno a uno se marcan los huevos provenientes de grandes, medianas y pequeñas productoras de la parroquia rural. En una bodega, a un costado de la vía principal del poblado, están dispuestas las cubetas, que en una sola jornada llegan a 13 330. Al paso de una codificadora adaptada en una mesa, se distingue: ‘Puellareño’.

Los productores de una de las cinco parroquias de la Ruta Escondida -integrada además por Atahualpa, Perucho, Chavezpamba y San José de Minas- se unieron para posicionar aún más el origen del producto en el mercado. Marcar las unidades es la estrategia.

Empezaron a diferenciar los huevos hace un mes y en enero reactivaron la Asociación de Avicultores de Puéllaro. Está conformada por 13 socios, de cuatro grupos (entre pequeños, medianos y grandes).

EL COMERCIO


Votjair Navarrete, presidente, está convencido de la importancia de agruparse para impulsar el sello de la parroquia, generar fuerza de trabajo, tener un mejor mercado y garantizar a los clientes que es un huevo ‘made in’ Puéllaro. El negocio genera 200 empleos.

En la jornada diaria, las técnicas de producción son diversas. Hay grandes productoras, donde de cuatro a seis gallinas ocupan una jaula. En unas, la recolección es manual y en otras, los ejemplares circulan por un canal y luego por una banda eléctrica. Jaime Torres, dueño de Avícola J. Torres, es uno de los productores a gran escala. Lleva 30 años en el negocio, luego de tomar la posta de su padre, uno de los pioneros en la actividad del lugar.

Avícola J. Torres tiene 150 000 gallinas, con una producción diaria de 120 000 huevos. El proceso empieza con el cuidado del ave desde el primer día de nacimiento. Esta comienza a poner desde la semana 18. En promedio, una gallina logra 345 unidades al año.

Cada ave recibe 118 gramos de balanceado. Torres atribuye a la calidad del alimento el sabor de los huevos y, por ende, el prestigio. El balanceado se elabora con base en maíz, soya y harina de carne.

Con él trabajan 20 personas. Una de ellas es Gabriela Llumiquinga, de 30 años. Es oriunda del sector y lleva ocho años laborando en la productora.

La jornada, menciona la mujer, mientras verifica el estado de los huevos que llegan a través de la banda, se extiende de 07:00 a 16:00. La clasificación incluye separar los ejemplares pequeños (58 a 60 gramos), medianos (65 gramos), grandes (más de 70 gramos), con fisuras, entre otros.

Gisela Guaña también labora en la planta. A sus 21 años, además de seleccionar los huevos y alimentar a las aves, se encarga de trasladar las cubetas a los camiones distribuidores. Esta es la parte más demandante de la rutina laboral.

Para ambas mujeres, la producción de huevos es una fuente de empleo y una oportunidad de trabajar cerca de sus hogares y sus hijos.

Hay otras productoras donde la actividad también es la continuación de un legado familiar. Es el caso de Avicamp Puéllaro, de Carlos Campaña, que emplea a cuatro personas.

Campaña tiene un modelo distinto de producción: las ‘gallinas felices’. Las aves, a diferencia de las grandes y medianas productoras, están libres, en un terreno de 200 m2.

Las aves, al estar libres, gastan más energía y demandan más alimento, en promedio, 130 gramos diarios. De ahí que una cubeta de 30 huevos de aves ‘camperas’ tengan un valor más alto: USD 7 a los distribuidores. El principal mercado es Cumbayá. Las de otras productoras se comercializan, al por mayor, en USD 2,40 y 2,50. Los distribuyen en Quito, Cayambe, Ibarra, Otavalo, Tulcán.

A escala nacional, Pichincha es la cuarta provincia productora de huevos, con el 14%. Diana Espín, directora de la Corporación Nacional de Avicultores (Conave), dice que Puéllaro es la primera zona de producción en la provincia, así como las granjas de una marca reconocida, en Tababela.

La provincia que lidera es Tungurahua, 45%; Cotopaxi, 21% y Manabí, 15%. En Ecuador, se producen 3 650 millones de huevos anuales. El producto, desde este 2019, incluso, tiene un día oficial para su conmemoración: el tercer viernes de marzo. Conave cuenta con 13 socios y uno de los más recientes es la Asociación de Avicultores de Puéllaro.

Los productos de esta organización del norte del Distrito Metropolitano serán parte del evento de cierre del Décimo Tercer Festival de la Ruta Escondida, que este año tiene como sede

Descrición
¿Te sirvió esta noticia?:
Si (5)
No (0)